¿Frenará la estampida de los precios por la fuerte caída de las ventas?

¿Frenará la estampida de los precios por la fuerte caída de las ventas?

Según el dato oficial, los salarios privados registrados en diciembre aumentaron 8,3% contra una inflación que fue de 25,5%, generando una caída de los sueldos del 13,7%.

A partir del ese aumento en los ingresos de los trabajadores del sector formal, un informe de la consultora Eco Go calcula que el reajuste de las jubilaciones correspondiente a marzo rondará entre 26,5 y 30%, con lo que los haberes previsionales caerían 21,5% en términos reales entre noviembre y marzo.

La inercia de una gran masa de pesos que venía del gobierno anterior agregada a la devaluación de 54% de diciembre para solucionar el atrasa cambiario desató las subas de precios y la contracara inmediata y sensible fue la caída del poder de compra de la mayoría de la población.

Según este informe privado y basándose en datos propios la caída de ventas está siendo amplia y profunda.

Dicen que enero se registraron caídas de ventas de 9/10% supermercados; alimentos secos 2/3%; bebidas 10/15%;medicamentos con receta 2/3%, sin receta,11%; perfumería 8/9%; textiles 20/30% y calzado 30/40%.

La cifras son contundentes y basta recorrer comercios, y preguntar sobre cualquier producto para comprobar la fuerte estampida de los precios y el rápido deterioro del poder de compra.

De la negociación paritaria de enero surgieron aumentos de 20% para la construcción (UOCRA); 41% para los aceiteros; 23,2% retroactivo para los bancarios y la alimentación un 34% acumulaltivo en enero.

En la mayoría de los casos hubo bonos y pagos extraordinarios para compensar la pérdida del poder de compra en la carrera con la inflación.

Los precios van a la cabeza, la actividad cae y los salarios van por detrás en un esquema de ajuste, hasta ahora, recesivo tradicional y con horizonte incierto respecto a como sigue la estrategia oficial después del retiro de la Ley Omnibus del Congreso que, en forma anticipada, ya había perdido su capítulo fiscal.

La moderación de los aumentos en los precios de los alimentos en la primera semana de febrero respecto del arranque de enero estaría mostrando no sólo que la caída de ventas ayudó a atenuar las subas, sino también que el dólar oficial quieto mantuvo su poder de ancla para los precios.

Mientras el presidente Javier Milei insiste en que la dolarización está más cerca (antes había dicho que no sería en 2024) a partir de que el Banco Central lleva comprados US$ 7.000 millones desde diciembre, el ministro Luis Caputo apunta a estabilizar al dólar.

Una incógnita importante es cómo seguirá el dólar oficial después de subir a un ritmo de 2% por mes en enero y febrero.

Desde el ministerio de Economía se deja trascender que la posición del ministro se acerca en estos días a la de dejarlo "clavado" hasta abril, aun corriendo el riesgo de que se registren demoras en la liquidación de las exportaciones de soja.

El último informe de la consultora ABECEB sostiene que el gobierno tiene una "fortaleza adicional, no dependiente de las decisiones estatales, que es la desaparición de la sequía"(las lluvias del fin de semana de Carnaval fueron festejadas) y la posibilidad a partir del segundo trimestre de mejorar el flujo de dólares "al punto de generar nuevamente un superávit de cuenta corriente".

Con el presidente Milei alentando la dolarización y la inflación licuando aceleradamente los pesos, las jubilaciones, los salarios y los plazo fijo en pesos, el proceso para equlibrar los precios relativos se profundizará en marzo.

En marzo habrá suba de prepagas, combustibles y los referidos al inicio del año escolar en un marco recesivo que, para la consultora de Dante Sica "se va a sentir particularmente en los sectores no transables".

Al punto que, excluyendo al campo, la economía, el PBI, podría llegar a caer hasta 7% en 2024. Y agrega que "estos sectores representan al menos dos terceras partes de la economía y son intensivos en mano de obra".

¿Empezará a sentirse una suba del desempleo a partir de marzo por la recesión y el ajuste del gasto público?

Despues del recorte a los subsidios para el transporte en las provincias, el ministro Caputo no explicó cómo cerrarán las cuentas para cumplir con el ajuste equivalente a 5% del PBI comprometido ante el Fondo Monetario Internacional.

Así, más allá de la definición categórica de que "no hay plata" y que eliminar el déficit fiscal es un objetivo principal, no aparece delineado el sendero a seguir por el ministro.

Sin un anticipo de cómo continuará la actualización del dólar oficial a partir de marzo, la incertidumbre seguirá atada a la prioridad que fije el presidente entre conseguir la mayor cantidad posible de las divisas de las exportaciones del campo, o estabilizar los precios.

Un dólar más alto le permitiría a Milei obtener más dólares en las reservas del Banco Central (las "netas" siguen en el plan negativo) pero con el riesgo de otro salto inflacionario que volvería a encender la mecha sobre la caída de los ingresos de la gente.

Pronto habrá novedades y de peso.

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