De “mi querida Fabiola” a una secretaria que “se extralimitó”, la lista de frases que Alberto Fernández usó para despegarse de escándalos

De “mi querida Fabiola” a una secretaria que “se extralimitó”, la lista de frases que Alberto Fernández usó para despegarse de escándalos

El escandaloso negocio de los seguros que destapó una investigación de Clarín dejó a Alberto Fernández en la mira de la Justicia por el (des)manejo de una millonaria caja negra política que él mismo habilitó a través de un decreto que llevó su firma.

Sin embargo, en las últimas horas el expresidente apeló a una defensa que ya ha usado en varias oportunidades, casi como una suerte de política de Estado durante su administración, la estrategia del “yo no fui”.

En esta oportunidad, al romper el silencio luego de ser denunciado por malversación de fondos públicos, debido a los oscuros negociados en la Anses con la contratación de seguros para los jubilados que tomaban créditos y las millonarias comisiones que se pagaron a intermediarios cercanos al poder, Fernández intentó despegarse, aunque dejó dudas sobre su secretaria: “No pedí por nadie, si ella lo hizo se extralimitó”, dijo.

Alberto expresó que "nunca" pidió por la contratación de intermediarios que le son cercanos, como Héctor Martínez Sosa -con quien Fernández llegó a tener deudas que se reflejaron en su declaraciones juradas- pero no fue tan tajante al referirse a su secretaria María Cantero, esposa del broker aludido.

“Dudo que ella haga una cosa así; si lo hizo, no lo avalo; ninguno te va a decir que pedí por alguien; yo lo dudo, pero no puedo garantizar que ella no haya hecho una cosa así; si fue así, se extralimitó”, le dijo al diario La Nación.

Así, el exmandatario y actual presidente del PJ protagonizó una suerte de deja vu argumentativo para reacción ante una nueva polémica que rodea su paso por Casa Rosada y la Quinta de Olivos.

El escándalo del cumpleaños en cuarentena

Justamente, en la residencia presidencial tuvo lugar quizás uno de los más grandes escándalos de su mandato, cuando celebró el cumpleaños de su pareja, Fabiola Yáñez, en medio del aislamiento obligatorio por la pandemia de Covid 19, que él mismo había decretado y le impedía a toda la población realizar reuniones sociales.

Primero se conoció una foto, que el Gobierno salió a desmentir. "La foto es fake, tiene Photoshop", decían en Casa Rosada. Luego, ante el peso abrumador de las evidencias y por miedo a que el impacto negativo fuese peor, desde el propio Gobierno difundieron en la TV Pública el video de los festejos del 14 de julio de 2020.

En medio de eso, el propio Alberto Fernández rompió el silencio y descargó la responsabilidad de todo lo sucedido en su pareja, Fabiola.

"El 14 de julio, día del cumpleaños de mi querida Fabiola, ella convocó a una reunión con sus amigos y a un brindis que no debió haberse hecho, que definitivamente me doy cuenta que no debió haberse hecho. Y que lamento que haya ocurrido. Claramente me arrepiento", lanzó.

“No va a volver a ocurrir", prometió Fernández, que dijo: "Yo no me hago el distraído con nada, ni de las cosas que se me pasan por alto y a veces hago mal, ni de la necesidad de cada argentino".

El Presidente dijo en su momento que el cumpleaños de Fabiola que violó la cuarentena pudo salir a la luz porque él nunca ocultó nada e informó la lista de personas que ingresaban a Olivos a diario.

El caso del taiwanés Chien Chia Hong

Justamente ese listado le generó otro escándalo cuando se supo que Sofia Pacchi, una de las personajes que festejó esa noche, y su entonces novio, el empresario taiwanés Chien Chia Hong, eran habitúes de Olivos en medio de las restricciones.

El tema, más allá del ingreso recurrentes a Olivos, fue que la empresa Apache Solutions del taiwanés novio de Pacchi había ganado licitaciones millonarias por parte del Estado. Eso le dio un despegue a sus negocios, que crecieron rápidamente, al punto de conseguir 19 contratos en apenas un año tras sus reuniones con Fernández.

Pero cuando eso se destapó, el Presidente apeló a la receta de siempre. "Nunca existió una reunión con el empresario Chien Chia Hong. Es indignante y lamentable tener que estar explicando una mentira. No sé ni cómo se llama, para mí es 'el chino'", se despegó.

"No tengo la menor idea de lo que hablan los medios opositores. No hay nada peor que explicar algo que no he hecho, porque no sucedió. Chien Chia Hong debe haber ganado los concursos legítimamente. Si los ganó ilegítimamente, que me den el nombre del funcionario que lo benefició y lo echo inmediatamente", dijo y se refirió a él como el novio de Sofia Pacchi.

Los registro de Olivos demostraron, sin embargo, que el empresario taiwanés se quedó, al menos en una oportunidad, en la Quinta Presidencial cuando su pareja ya se había retirado. Y fue en una fecha especial: el cumpleaños del Presidente. Tal como reveló Clarín, aquella noche de 2020 Pacchi y Hong llegaron juntos a las diez de la noche. Pero, según los registros oficiales de la Casa Militar, Pacchi se retiró a las 0.11 -ya en la madrugada del 3 de abril- y Chien, a las 2.58, casi tres horas después que su acompañante.

“El señor del que están hablando es o ha sido la pareja de Sofía Pacchi, que es alguien que trabajó con Fabiola Yánez; a su pareja lo debo haber visto una o dos veces en mi vida, en alguna ocasión social… es más, me enteré que tenía una empresa leyendo la misma nota en la que intentan difamarnos", sostuvo.

El Presidente incluso negó haber celebrado su cumpleaños. "Nunca existió una reunión con Chien Chia Hong; es más, el 2 de abril no festejé mi cumpleaños… creo que él vino acompañando a Sofía Pacchi por una actividad que tenía Fabiola Yáñez en el Banco Nación", dijo.

Vacunatorio VIP

En una gestión marcada por la pandemia, otro escándalo que terminó salpicando a la administración albertista fue el vacunatorio VIP, que culminó con la salida del gobierno del ministro de Salud, Ginés González García. El 19 de febrero de 2021, Clarín reveló que el funcionario había organizado un operativo secreto de vacunación en su ministerio para dirigentes y amigos que se buscó mantener bajo estricto hermetismo.

El suceso fue llamativamente admitido por el periodista Horacio Verbitsky, uno de los inmunizados, tras consultas de Clarín a funcionarios del gobierno que extraoficialmente confirmaban la existencia de un vacunatorio exclusivo para amigos del poder, cuando el coronavirus hacía estragos en la sociedad y las vacunas eran un bien escaso.

Ahí la reacción de Fernandez fue llamativa porque por un lado echó a Ginés, uno de sus ministros de mayor confianza, pero días después dijo que no había existido delito, que las denuncias eran una payasada y que se estaba montando un escenario "mediático de escarnio público".

"Fue un hecho excepcional que no puede avalarse", sostuvo y cuestionó que sobre las personas involucradas "se ha montado un escenario mediático de escarnio público".

Eso, a los pocos días se convirtió en una payasada. "Quisiera que la Argentina funcione de otro modo. Claramente, cuando tomé nota de lo que había pasado, reaccioné y perdi a un ministro. He leído que han hecho una denuncia. El hecho es lo suficientemente grave para que un ministro de la talla de Ginés haya debido dejar su cargo, pero terminemos con la payasada. Le pido a los fiscales y a los jueces que hagan lo que deben", afirmó.

Y agregó: "No hay ningún tipo penal en la Argentina que diga 'será castigado el que vacuna a otro que se adelantó en la fila'. No existe ese delito y no se pueden construir delitos graciosamente. Ya lo hemos vivido".

No obstante, dos años después del escándalo, el entonces Presidente directamente rechazó el acomodo VIP de funcionarios en la lista de vacunados contra el Covid-19. "Cuando llegaron las vacunas, nadie se apropió de las vacunas, se distribuyeron equitativamente a cada rincón de la Argentina", dijo.

"No empezamos vacunando a los poderosos y dejamos para el final a los más débiles", se enojó Fernández, que justamente echó a Ginés por haber vacunado a personas antes de lo que les correspondía, todos ellos poderoros, como el propio Verbitsky, de aceitadas relaciones con el kirchnerismo; el Procurador del Tesoro, Carlos Zannini y su esposa; el expresidente Eduardo Duhalde y su esposa e hijas, y el empresario marplatense Florencio Aldrey, entre otros.

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