El kilo de uva se comercializa en el mercado a un precio más bajo al solicitado

Pese a que no hubo una buena cosecha, los viñateros no lograron vender la uva a un buen precio. Viñateros expresaron que el kilo se comercializó entre $220 o $240, cuando solicitaban el precio a $300. Esto preocupa al sector porque aseguraron que les cuesta cubrir los costos y no obtienen una buena rentabilidad con esos valores. Para el colmo, las políticas de aliento a la importación de alimentos podría profundizar ese escenario, haciendo caer aún más los importes de la materia prima.

A pocos días de terminar la cosecha de vid, Pablo Martín, presidente de la Mesa Vitícola, comentó a este medio que los productores están vendiendo el kilo de uva entre $220 a $240, cuando desde el sector solicitaron un valor a $300.

El precio de la uva se establece mediante la ley de oferta y demanda en un mercado que se encuentra dominado por un puñado de bodegas, que imponen los valores y, por lo tanto, los productores se ven obligados a aceptarlos. A pesar de que hubo poca cantidad de materia prima y los importes deberían ser altos, siempre los viñateros están en una posición de debilidad ante las grandes empresas. “Lamentablemente, no tenemos muchas herramientas y justo ha dado la casualidad que la época de cosecha se está reordenando parte de la economía”, declaró el referente del ámbito.

Por su parte, Juan José Ramos, presidente interino de la Asociación de Viñateros Independientes, coincidió con su colega y afirmó que los bodegueros están pagando precios bajos. Detalló que una parte lo abonan en efectivo y el resto en cuotas. “Están pagando $220, una parte de contado $40 o $50 y el resto en mayo, junio y julio, y no se actualiza por inflación.  La uva por lo menos tenía que valer $300”, expresó el productor.

Para enfrentar el alto grado de monopolización que tiene el mercado, Ramos indicó que han propuesto que el Gobierno intervenga para fijar el precio, pero esa iniciativa es difícil de concretar por la impronta no intervencionista en la economía del oficialismo. “Se trata de una política de Estado ausente y  eso es la apertura comercial. No importa si estamos en desventaja”.

La importación de alimentación haría caer los precios

Desde del sector vinculado a la industria vitivinícola de San Juan están sumamente preocupados debido a que  las políticas de importación de alimentos provocará una mayor baja en el precio de la uva, lo que pone en peligro la subsistencia de los agricultores. “Hay grandes poderosos que por ahí realizan importaciones a valores más caros del mercado interno con tal de bajar los precios de acá”, expresó Martín.

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Aunque aclaró que los productos vitivinícolas argentinos están preparados para competir con los importados, tanto en cuanto a su calidad como a su precio, pero están intranquilizados por maniobras desleales que existen en el mercado. “Hay empresas que no le interesa la situación del productor y mucho menos todo lo que hace a la responsabilidad social empresaria. Entonces, aunque le salga más caro, compran afuera para desalentar precios y expectativas”, remarcó. Para el dirigente, una forma de controlar estas situaciones es mediante la puesta en marcha de la autoridad en defensa de la competencia, que debe dedicarse a garantizar el desenvolvimiento de un mercado justo.

En otro orden, Ramos remarcó que actualmente el precio de uva se encuentra en un valor bajo y la habilitación para traer vino del extranjero profundizará la caída de la materia prima de la industria madre sanjuanina. “El año pasado habíamos logrado las licencias no automáticas que frenaba la importación. Ahora se puede importar sin la necesidad de solicitar permiso”, declaró.

“Esto pone en peligro a los productores, por lo que muchos podrán desaparecer”, manifestó.

Dato

El año pasado se vendió el kilo de uva se vende a $100 y $110.

 

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