Alberto Fernández «afuera»: el PJ se activa y hay fuertes disputas por la nueva conducción

Alberto Fernández “afuera”: el PJ se activa y hay fuertes disputas por la nueva conducción

A cuatro meses de la derrota electoral en el balotaje, y a 100 días de la asunción de Javier Milei, el peronismo tendrá su congreso partidario este viernes con el propósito de reorganizarse en un contexto de recelos y falta de liderazgo, unificar posiciones ante las propuestas del oficialismo y acotar los riesgos de una diáspora por las negociaciones de los gobernadores con la Casa Rosada, con su efecto en el Congreso.

La presidencia del PJ en manos de Alberto Fernández precipitó la convocatoria al congreso. Imputado por las sospechas con los intermediarios en la contratación de seguros con el Estado, y con estadías en Madrid, el ex mandatario fue conducido a una salida que se consumará formalmente en el encuentro al que asistirán unos 900 congresales en el microestadio de Ferro.

Ante la ausencia de una figura que sintetice las posiciones de los distintos sectores, crearán una comisión de acción política con la idea de convocar a elecciones -más allá de que luego podría haber acuerdo para una lista única- antes de fin de año. En la previa habrá conversaciones para avanzar en la conformación de esa comisión.

Los miembros de la mesa ejecutiva del Consejo -integrada por Axel Kicillof, Wado de Pedro, Agustín Rossi, Santiago Cafiero, Verónica Magario, Victoria Tolosa Paz, Juan Manzur y María Emilia Soria, entre otros- tendrán una reunión este miércoles, por zoom. El tamaño de la comisión y los criterios para conformarla forman parte de la discusión.

Algunos empujan un esquema “amplio y federal”, con un referente por cada una de las 24 provincias, mientras que otros se inclinan por una representación por sectores: gremios, organizaciones sociales, gobernadores y jefes parlamentarios, entre otros.

Ante las dificultades para definir los integrantes de la comisión sin ruidos, algunos promueven repartir las sillas con los dos criterios a la vez. “No estamos para cerrarle la puerta a nadie”, consideró uno de los consejeros. Desde La Cámpora también adelantaron que prefieren el criterio más abierto.

Por la debacle en el último año electoral, únicamente quedaron cinco gobernadores peronistas: Kicillof, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto y Raúl Jalil. Gerardo Zamora y Gustavo Melella se mueven como aliados pero no están dentro de la estructura del PJ.

En caso de no haber acuerdo, no descartan que el congreso faculte al consejo para definir la comisión y así evitar una discusión durante la jornada del viernes. Otros imaginan que puede conformarse y quedar abierta. “Tiene que ser lo más representativa posible. La idea es salir para adelante y que participen todos los que quieran”, matizó un dirigente del PJ tradicional.

Insfrán, titular del congreso, encadenó encuentros para tantear eventuales regresos. Entre los posibles aparecieron Sergio Massa, Martín Llaryora, Miguel Pichetto, Juan Manuel Urtubey y Guillermo Moreno. Por el momento no hubo avances. Massa reunirá al Frente Renovador en Parque Norte, también el viernes. “Sergio no quiere ningún cargo en el PJ y el FR va a mantener su identidad”, transmitieron cerca del ex ministro de Economía.

El congreso a su vez tendrá como propósito funcionar como un primer paso para ordenar el espacio y el posicionamiento ante las posibles dispersiones con el llamado al Pacto de Mayo y las discusiones de las iniciativas del Gobierno en el Congreso. Cristina Kirchner había expresado su desconcierto ante la pasividad del peronismo y la necesidad de activar un debate en ese sentido.

“Que no nos pase como con los tucumanos, que ya parecen libertarios”, cargaron contra los tres diputados que responden a Osvaldo Jaldo y se desprendieron del bloque de Unión por la Patria para votar a favor de la ley ómnibus. El catamarqueño Jalil ensayó movimientos de afinidad con el oficialismo que encendieron alarmas.

La convocatoria en el microestadio de Ferro también implicará un “mensaje” a la Justicia electoral, de acuerdo el propósito de “mostrar que está todo ordenado y el partido funcionando” y de ese modo evitar la posibilidad de una intervención, como sucedió en 2018 con la designación de Luis Barrionuevo.

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