Comercio Exterior: más allá de las reglas, hay que cambiar la mentalidad

Comercio Exterior: más allá de las reglas, hay que cambiar la mentalidad

El cambio de gobierno, en diciembre pasado, trajo, como se viene observando, una gran cantidad de novedades y, más allá de eso, algunos cambios de fondo que están comenzando a impactar en diferentes rubros. Lógicamente, esto ocurre también en el comercio exterior.

Lo primero que se puede observar es que hoy nos encontramos frente a un nuevo escenario, que claramente descomprimió la situación de todas las empresas que componen los distintos eslabones del comercio exterior.

Industriales analizan importar productos terminados y podrían desactivar la producción local

Además, la reciente apertura para la importación de algunos productos de la canasta básica le dan otro valor al sector. Dentro de ese contexto, una de las situaciones más complejas, más allá de las famosas SIMI para intentar importar cualquier producto, tenían que ver con las dificultades para pagar el mismo.

Por esa razón, fueron muchas las empresas que tuvieron que frenar su producción, debido a que, como es sabido, no contaban (no existía) con un camino para poder cancelar los pagos de sus operaciones.

A su vez, también fueron muchas las compañías que corrieron serios riesgos de perder sus representaciones, que habían logrado obtener gracias a muchos años de trabajo. En muchos casos, esas representaciones efectivamente se perdieron.

Volver a empezar

En esta nueva etapa inaugurada el 10 de diciembre, y gracias a la opción otorgada a través de la serie de Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (BOPREAL), el mercado argentino logró nuevamente tener cierta credibilidad en el mundo, o por lo menos iniciar el camino de reconstrucción de la misma.

Si bien estamos lejos de haber arribado al estándar de lo que podemos ver en países vecinos, vamos por un camino que nos permite no romper definitivamente relaciones y pensar en alguna salida viable.

Por otro lado, también es cierto que existen muchas empresas con niveles altos de stock, que se están encontrando con muchas dificultades para bajar los mismos, como consecuencia de la caída de las ventas (del consumo, en general).

Cambio de chip

Como ocurre con cualquier mecanismo de restricción, el que tiene producto lo vende más caro. Y eso pasó en nuestro país. Además, muchas empresas buscaban tener mayor stock, dado que los permisos para importar podían cortarse en cualquier momento, y eso en lugar de hacer bajar el precio también lo elevaba por la falta de previsibilidad a futuro.

En ese sentido, entendemos que hace falta un cambio de mentalidad, darse cuenta que los niveles de rentabilidad de un país con restricciones no deberían ser los mismos que los de un país abierto al mundo, y por lo tanto resulta fundamental que los empresarios se concentren en vender más medido en unidades y no en precio para obtener el mismo resultado.

Creemos que este proceso también forma parte del control de la inflación. A partir de diciembre, nos regimos por reglas de oferta y demanda, y no por restricciones al comercio.

Todo esto hace que sea prioritario y esencial para el comercio exterior, y por ende el país, que nos podamos adaptar y actuar en línea con el nuevo contexto. Si cambiaron las reglas, también debería cambiar la mentalidad.

* gerente General de Outland Logistics

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