El Reino Unido posterga el fallo De extradición contra Assange

El Reino Unido posterga el fallo De extradición contra Assange

La defensa de la libertad de expresión en nuestro país y en el mundo ha sido, es y será parte del corazón de estas columnas del Defensor de los Lectores del diario PERFIL. Entiendo que no es un tema para tratar superficialmente sino, por el contrario, una cuestión central en la defensa de las democracias, en particular la argentina.

Hay hechos y personajes que constituyen símbolos de la lucha por la libertad de expresión, en particular la libertad de ejercer una prensa independiente, no subordinada a intereses del poder cualquiera sea éste (gobiernos, conglomerados económicos, religiosos o de otra naturaleza). Uno de esos símbolos se encarna en la figura del periodista Julian Assange, preso en una cárcel de Gran Bretaña a la espera del trámite de extradición a los Estados Unidos, país que ya lo ha condenado políticamente por haber filtrado a la prensa documentos clasificados que revelaron todo tipo de acciones y maniobras non sanctas en distintas partes del mundo. Estados Unidos inclusive.

En estos días, el Tribunal Superior (equivalente a la Corte Suprema de nuestro país) del Reino Unido ha resuelto postergar su decisión a favor o en contra de la extradición. Assange alega, con razón, que en Estados Unidos corre serio riesgo su pellejo por la perspectiva de ser condenado y sometido a regímenes carcelarios degradantes o directamente a torturas, como ya se ha visto y se sigue viendo tanto en territorio norteamericano como en sus prisiones fuera de ese país, como la base de Guntánamo, en Cuba.

Creo conveniente hacer un somero repaso de la historia de Assange y su WikiLeaks (el sitio que reveló miles de documentos con intervención de algunos de los medios más prestigiosos del mundo).

Julian Paul Assange (su apellido de nacimiento es Hawkins) es un programador, periodista y activista de Internet conocido sobre todo por ser el fundador, editor y portavoz del sitio web WikiLeaks. Nació el 3 de julio de 1971 (52 años) en Townsville, pequeña ciudad del estado de Queensland, en la costa noreste de Australia. Con 16 años, se había convertido en un talentoso hacker y programador bajo el apodo “Mendax”, tomado de una frase de Horacio. Fue miembro de un grupo de hackers llamado Subversivos Internacionales (The International Subversives). En 1999 creó el sitio leaks.org, aunque no operó con él hasta 2006, cuando se unió a otros actiivistas para fundar WikiLeaks.

Lo que en verdad llevó al gobierno de los Estados Unidos a perseguirlo judicialmente (y también con sus sistemas de espias) es la difusión que Assange concretó en 2010 y 2011 de documentos clasificados y cables diplomáticos a tavés de WikiLeaks, con el respaldo de al menos cinco grandes medios periodísticos. Desde entonces, Assange ha evadido la persecución, aunque paga con cárcel. El primero de mayo de 2019 fue sentenciado a 50 semanas de prisión en el Reino Unido por haber violado los términos de la libertad condicional concedida en el año 2010 por la justicia británica. El 19 de junio de 2012 se refugió en la embajada de Ecuador de Londres para evitar su entrega a Suecia, que quería interrogarlo por presuntos delitos sexuales cuya falsedad quedó probada. Así, se ha transformado en una suerte de paria sometido a los vaivenes de la política internacional, en particular en el Reino Unido y los Estados Unidos.

Si el Tribunal Superior de Gran Bretaña fallara a favor de su extradición –su sentencia se conocerá en mayo- Assange podría ser condenado a 175 años de prisión.

Tods las organizaciones de defensa de la libertad de expresión respaldan su derecho a permanecer libre.

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