Balmoral, el más privado, querido y secreto de los castillos de Isabel II, abre sus puertas a la intimidad de la realeza

El más querido y privado palacio de la reina Isabel II y donde pasó todos sus veranos se abrirá al público por primera vez. No serán los jardines sino una visita a las habitaciones de la residencia real, el dormitorio de la reina y el rey cuando se alojan allí, el salón de la última audiencia de la reina con los primeros ministros Boris Johnson y Liz Truss podrán ser vistos por primera vez intactos. Una experiencia para adultos: chicos prohibidos, como en los pubs británicos.

A cambio de 150 libras y con un 5 o'clock tea en el palacio, Balmoral se podrá visitar en pleno verano, entre mayo hasta mediados de agosto, en visitas guiadas.

Será primera vez desde que la joven reina Victoria hizo de un “bonito y pequeño castillo al antiguo estilo escocés” su querido refugio en las Highlands que los apartamentos reales en el Castillo de Balmoral se abrirán al público.

Llamadas “Experiencia Balmoral", las visitas guiadas se realizarán hasta la mitad de agosto, cuando llega la Familia Real en pleno. Llevarán a 40 personas por día al corazón del castillo, que durante más de 170 años ha sido un hogar lejos del hogar para generaciones de miembros de la realeza. Su lugar más privado, querido y secreto.

Balmoral, el alma de la familia

Balmoral es el alma de la familia real británica en estado de privacidad. El lugar donde se relajan, donde crecieron sus hijos y hoy lo disfrutan sus nietos. Allí organizan sus cacerías, sus jornadas de pesca y picnics y donde el príncipe Felipe cocinaba sus famosas “barbecue” a los invitados y la reina lavaba los platos cuando recibían a sus amigos más cercanos.

Imagen del 14 de noviembre de 1952 de la reina Isabel con sus hijos, Carlos y Anne, en Balmoral. Foto: APImagen del 14 de noviembre de 1952 de la reina Isabel con sus hijos, Carlos y Anne, en Balmoral. Foto: AP

El lugar donde la reina aprobaba a las novias y futuras esposas de sus hijos, como Diana y Fergie. En su mesa de desayuno, la reina se enfurecía antes los escándalos de sus hijos en los “annus horribilis” en los tabloides británicos, que el secretario privado trataba de esconder.

En su cama, Isabel II se enteró de la muerte de la princesa Diana en París y en su escritorio decidió que no viajaba a Londres a llorarla, a pesar de las insistentes llamadas a su viejo teléfono del primer ministro Tony Blair.

Su palacio de piedra fue el lugar elegido por Isabel II para pasar sus últimos días, sabiendo que el cáncer de huesos la mataría antes de regresar a Londres. La decoración se quedó en el tiempo; en los años 60. Hasta los tapizados. Una estufa eléctrica calentaba su oficina helada.

"Aprenda sobre la historia y el patrimonio de Balmoral", dice la propaganda real. “Viaje en el tiempo desde la compra de la finca Balmoral por la Reina Victoria y el Príncipe Alberto hasta la actualidad, donde podrá ver una selección de habitaciones dentro del castillo que son utilizadas por Sus Majestades, el Rey y la Reina y otros miembros de la familia real".

La entrada al castillo de Balmoral. Foto: ReutersLa entrada al castillo de Balmoral. Foto: Reuters

Los recorridos se consideran una prueba para que el personal pueda evaluar cómo afronta el edificio el creciente número de visitantes.

Las intimidades del tour

La reina Victoria y el rey Alberto compraron el contrato de arrendamiento de Balmoral en 1848. En 1855, el castillo había sido completamente reconstruido. El edificio es frágil y no está destinado al turismo.

La visita totalmente guiada incluirá las habitaciones que utilizan el Rey y la Reina cuando se alojan allí. No habrá cuerdas que separen partes de las habitaciones o muebles, ya que sigue siendo una casa real y no se está convirtiendo en un museo.

Se mostrará al público dos comedores: uno más pequeño y más formal que el comedor familiar más grande; el salón; el lobby y el corredor rojo, donde el Rey Carlos III saludó a Rishi Sunak.

La reina Isabel y su esposo Felipe posan junto a sus hijos, en los jardines de Balmoral, en 1960. Foto: APLa reina Isabel y su esposo Felipe posan junto a sus hijos, en los jardines de Balmoral, en 1960. Foto: AP

También se exhibirán candelabros hechos para el salón, a pedido de Victoria, que sostienen elaborados trofeos de ciervos en honor a su amor por el país. Las entradas se están vendiendo rápidamente. Pero cualquiera que se pierda en la primera ronda puede estar atento a una pequeña reedición de entradas planificada.

El precio de la entrada es similar al de las visitas guiadas al Palacio de Buckingham, que cuestan 95 libras por persona. Mientras que las visitas guiadas familiares, diseñadas específicamente para familias con niños pequeños, cuestan 60 libras por persona y los menores de cinco años entran gratis. El recorrido por los jardines de Highgrove, que dura 90 minutos y está dirigido por un guía experimentado, cuesta 34,50 libras.

Las acuarelas del rey Carlos

Chales III pinta acuarelas, especialmente en sus vacaciones en Balmoral. El arte del Rey se exhibirá en Balmoral durante el verano para atraer turistas, formando una de las colecciones más grandes de su obra mostrada públicamente en Escocia.

El Rey es un colaborador habitual de la exposición de arte de la Sociedad de Artistas de Caithness, que coincide con su estancia habitual de verano en el Castillo de Mey, el antiguo retiro escocés de la Reina Madre, cerca de John O'Groats. Suele exponer allí una o dos obras.

Banda de gaiteros y tambores tocan en Balmoral. Foto:   APBanda de gaiteros y tambores tocan en Balmoral. Foto: AP

La experiencia del visitante de Balmoral de este año incluirá una “exposición especial” de las acuarelas del Rey en el salón de baile, así como una colección de trajes usados por Carlos y Camilla, la difunta Reina Isabel y la Reina Madre.

La gente también puede ver la obra de arte más famosa de Sir Edwin Landseer, una pintura del galgo favorito de Albert, Eos. También se exhibe el bastón que se ve en el cuadro.

Para que los visitantes también puedan disfrutar de los jardines del palacio, el Rey ordenó la construcción de un laberinto gigante con temática de cardos en los terrenos. Es solo el segundo laberinto real nuevo en 300 años, el otro se construyó en Dumfries House en Ayrshire.

Balmoral depende de los visitantes para pagar alrededor de la mitad de sus costos de funcionamiento anuales de millones de libras. La entrada estándar cuesta hasta 17,50 libras y permite hasta ahora el acceso al salón de baile y a los terrenos del castillo.

El autor real Robert Hardman dijo que había predicho que el rey abriría Balmoral. En su biografía Él relata que la reina quería que Balmoral fuera su recuerdo en el pueblo británico, su memoria, el lugar que eligió para morir y que lo visitaran.

Unas 20 mil hectáreas en Escocia

El Castillo de Balmoral es un gran “Estate” a la británica, en Aberdeenshire, Escocia, y residencia de la familia real británica. Está cerca del pueblo de Crathie, 14 km al oeste de Ballater y 80 km al oeste de Aberdeen.

El campo y su castillo original de piedra fueron comprados a la familia Farquharson en 1852 por el Príncipe Alberto, marido de la Reina Victoria. Poco después se descubrió que la casa era demasiado pequeña y se encargó el actual Castillo de Balmoral. El arquitecto fue William Smith de Aberdeen y sus diseños fueron modificados por el Príncipe Alberto.

Balmoral sigue siendo propiedad privada del monarca y no forma parte del Crown Estate. Fue la residencia de verano de Isabel II, quien murió allí el 8 de septiembre de 2022.

El castillo es un ejemplo de arquitectura señorial escocesa. El nuevo castillo se completó en 1856 y el antiguo fue demolido poco después.

Balmoral ha sido ampliada por sucesivos miembros de la familia real y ahora cubre un área de aproximadamente 20.000 hectáreas. Es una inmensa finca en funcionamiento, que incluye espectaculares montañas y ríos, bosques y tierras de cultivo, así como rebaños gestionados de ciervos, ganado vacuno de las Tierras Altas, ovejas y ponis.

Originalmente fue comprado de forma privada por el Príncipe Alberto, para la Reina Victoria, lo que significa que ningún ingreso del patrimonio va al Parlamento o al erario público, como sería el caso de las propiedades propiedad absoluta del monarca, según la Ley de Lista Civil de 1760.

La reina en el castillo de Balmoral sonríe para las cámaras. Foto: APLa reina en el castillo de Balmoral sonríe para las cámaras. Foto: AP

Junto con Sandringham en Norfolk, Eduardo VIII heredó la propiedad de Balmoral en su ascenso al trono en 1936. Sin embargo, cuando abdicó más tarde ese mismo año, retuvo la propiedad de ellos. Se ideó un acuerdo financiero, según el cual Balmoral y Sandringham fueron comprados por el hermano de Eduardo y sucesor de la Corona, Jorge VI.

Isabel II heredó la propiedad de Balmoral de su padre y luego, después de su muerte, la propiedad pasó a su hijo mayor, el rey Carlos III. Pero la propiedad es administrada por fideicomisos en virtud de las Escrituras de nominación y nombramiento.

Cómo es Balmoral

Balmoral Estate se encuentra dentro del Parque Nacional Cairngorms y en parte dentro del Área Escénica Nacional Deeside y Lochnagar. La finca de 20.000 hectáreas contiene una amplia variedad de paisajes, desde el valle del río Dee hasta montañas abiertas. Hay siete Munros (colinas en Escocia de más de 914,4 m) dentro de la finca, siendo la más alta Lochnagar con 1.155 metros.

La finca se extiende hasta Loch Muick en el sureste, donde se encuentran una antigua casa para botes y el Royal Bothy (pabellón de caza), ahora llamado Glas-allt-Shiel, construido por Victoria.

Aproximadamente 3.200 hectáreas de la finca están cubiertas de árboles, y casi 1.200 hectáreas se utilizan para actividades forestales que producen casi 10.000 toneladas de madera al año. El bosque de Ballochbuie, una de las áreas más grandes que quedan de antiguos pinos de Caledonia en Escocia, consta de aproximadamente 1200 hectáreas.

Policías custodian la entrada del castillo de Balmoral en los últimos días de la reina Isabel. Foto: ReutersPolicías custodian la entrada del castillo de Balmoral en los últimos días de la reina Isabel. Foto: Reuters

La familia real emplea aproximadamente a 50 personas a tiempo completo y entre 50 y 100 a tiempo parcial para mantener la zona de trabajo.

Hay aproximadamente 150 edificios en el estate, incluido Birkhall, antiguo manoir de Isabel, la Reina Madre, que heredó y donde vive el rey Chales y Camilla cuando van a Escocia. Allí pasaron su luna de miel y el enclaustramiento del Covid.

Craigowan Lodge es utilizado regularmente por familiares y amigos de la familia real. También se ha utilizado mientras se preparaba el castillo de Balmoral para una visita real. Allí le gustaba a la reina Isabel parecer una ama de casa, cocinar y lavar los platos.

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