Las protestas por la guerra en Gaza y a favor de los palestinos llegan a España y toman las aulas universitarias

El envión universitario que llegó desde los campus estadounidenses que claman por el fin de la guerra en Gaza contagió a los estudiantes españoles que, con tomas y acampes en los centros de estudios, se están haciendo escuchar por toda España.

Las protestas en apoyo a Palestina comenzaron hace una semana en la Universidad de Valencia donde los estudiantes tomaron la Facultad de Filosofía.

Carpas en los jardines donde los manifestantes pasan la noche y ocupaciones de los claustros son escenas que se replican en Barcelona, en el País Vasco, en Navarra, en Sevilla, en Alicante y en Madrid.

Los estudiantes piden el fin de los ataques israelíes en la franja de Gaza, que este martes avanzaron sobre el paso fronterizo de Rafah, una de las últimas esperanzas del más de millón de palestinos que se refugió allí, huyendo de los ataques en el norte del territorio, para recibir ayuda humanitaria.

Las tomas universitarias reclaman a las autoridades académicas, además, que rompan relaciones con instituciones israelíes.

Estudiantes se reúnen en un campamento en el campus de la Universidad de Valencia, uniéndose a los campamentos mundiales en apoyo de los palestinos. Foto ReutersEstudiantes se reúnen en un campamento en el campus de la Universidad de Valencia, uniéndose a los campamentos mundiales en apoyo de los palestinos. Foto Reuters

En Madrid, frente al Edificio de Estudiantes del campus de Moncloa de la Universidad Complutense, unas veinte carpas alojan, por turnos, a estudiantes que exigen “el fin del genocidio palestino”, con apoyo de algunos docentes.

Reunidos bajo la consigna “La Uni se organiza por Palestina”, una asamblea de jóvenes de distintas universidades madrileñas resolvió este martes no moverse de allí hasta obtener una respuesta de las autoridades.

“Como ministra de Universidades, tengo que mostrar mi orgullo por los estudiantes universitarios de nuestro país que tienen pensamiento crítico y lo ejercen y lo trasmiten a la sociedad”, dijo este martes la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.

“Hay que reconocer el derecho de los estudiantes universitarios a manifestarse -insistió. Y reconocer el espacio de las universidades no sólo como un espacio de formación académica sino también de pensamiento crítico”.

La ministra señaló que la actitud de los universitarios está en sintonía con la opinión del gobierno de España: “Lo primero es reconocer la manifestación social a través de los estudiantes en una postura que, desde luego, es la que está defendiendo el presidente del gobierno de España y no sólo en nuestro país. Está traspasando nuestras fronteras y está liderando esta postura en toda Europa”.

Pedro Sánchez no esconde su voluntad de reconocer a Palestina como un Estado. Su intención es formalizar ese reconocimiento antes del verano.

Y quedó claro este martes que no está dispuesto a ceder ante los aprietes de su socio de gobierno, la coalición de partidos de izquierda a la izquierda del PSOE, Sumar.

Su líder y también ministra de Trabajo de Sánchez, Yolanda Díaz, pidió en público al jefe del gobierno que tal reconocimiento se pronunciara este martes en la reunión de gabinete. Per no sucedió.

Díaz Ayuso prefiere "la política fuera de las aulas"

Desde la Comunidad de Madrid, la presidenta Isabel Díaz Ayuso se muestra contraria a las tomas en apoyo a Palestina. “Nos parece inadmisible”, dijo el consejero de Educación, Ciencia y Universidades madrileño, Emilio Viciana.

Un protesta en apoyo a Palestina en la Universidad de Barcelona. Foto APUn protesta en apoyo a Palestina en la Universidad de Barcelona. Foto AP

“Nosotros siempre defendemos que la política debe quedar fuera de las aulas. Desde la Comunidad de Madrid vamos a hacer todo lo posible para que esto sea así”, aseguró el consejero de Díaz Ayuso.

“Hay una red de profesorado y trabajadores de la Complutense apoyando esta convocatoria”, dijo a la prensa española la catedrática Eva Aladro, que da clases en la Facultad de Ciencias de la Información.

“No estamos aquí para hacer política -agregó la profesora-. Es mentira que vayamos a hacer política. Estamos haciendo defensa de los derechos humanos”.

Un grupo de académicos de 47 de las 50 universidades públicas españolas crearon a principio de año la Red Universitaria por Palestina (RUxP). Desde allí, apoyan las movilizaciones de sus alumnos. “Contra el genocidio perpetrado en Gaza, por el fin de la ocupación colonial de Palestina y para exigir a nuestras instituciones un estricto respeto de las obligaciones que el Derecho Internacional les impone”, se pronuncian a favor de las protestas estudiantiles.

Más de dos mil estudiantes detenidos

En España las movilizaciones no alcanzan, por ahora, los niveles extremos que se están viviendo en otras geografías, como en Estados Unidos, donde la prestigiosa Universidad de Columbia canceló la ceremonia de graduación luego de desalojar a los estudiantes de su campus. Unos 2.400 jóvenes fueron detenidos por la policía en operativos de represión de las protestas universitarias estadounidenses.

En una columna de opinión del diario El País, la politóloga Máxima Martínez Bascuñán, que también es profesora de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, reflexiona: “Nos aproximamos todos a las protestas estudiantiles con la retórica de la seguridad y el antisemitismo. En su nombre se han cancelado discursos de estudiantes en ceremonias de graduación, pero los campus se inundan de policías para, dicen, proteger a la Universidad. ¿De qué? ¿De la realidad misma, de las injerencias de partidos o grupos que podrían violar su elitista burbuja?”

En Barcelona, el neogótico edificio histórico de la universidad del barrio del Eixample es, desde el lunes, morada de unos 70 estudiantes que duermen allí. Vale la pena recordar que en el siglo XVIII, cuando terminó la Guerra de Sucesión, Felipe V, el primer rey borbón de España, convirtió aquella antigua universidad en un cuartel. Los estudiantes de hoy tomaron la posta de aquella metáfora.

PB

COMENTARIOS