Guerra en Gaza: la ofensiva terrestre de Israel en Rafah obliga a cerrar otro hospital

La intensificación de la ofensiva de las fuerzas israelíes en Rafah, ha provocado que Médicos Sin Fronteras (MSF) deje de prestar asistencia vital en el Hospital de campaña Indonesio de Rafah desde el domingo. Los 22 pacientes que permanecían ingresados han sido derivados a otros centros, ya que MSF no podía garantizar su seguridad. Así arranca un comunicado enviado este martes a Clarín por la organización humanitaria.

"Desde el inicio del conflicto, hemos observado un patrón de ataques sistemáticos contra instalaciones médicas y civiles, lo cual suele traducirse en el cese forzoso de actividades en estas estructuras. Hemos tenido que abandonar 12 centros sanitarios diferentes y hemos sufrido 26 incidentes violentos, incluidos ataques aéreos que han dañado hospitales, disparos de tanques contra refugios que estaban perfectamente identificados y desmilitarizados, ofensivas terrestres contra centros médicos, y disparos contra nuestros convoyes", enumera Michel-Olivier Lacharité, coordinador de emergencias de MSF.

El sistema sanitario está siendo desmantelado, lo que tiene consecuencias devastadoras para la población que está atrapada en Gaza.

Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), 24 de los 36 hospitales de Gaza están fuera de servicio. MSF está intentando establecer hospitales de campaña en otros lugares de la Franja, pero advierte de que estas estructuras no podrán hacer frente a una eventual llegada masiva de civiles heridos que se sume a las abrumadoras necesidades médicas que ya existen en la actualidad. "Estos hospitales de campaña no son en ningún caso estructuras que puedan sustituir a un sistema sanitario funcional", explica Lacharité.

MSF llevaba ofreciendo atención postoperatoria para heridos de guerra en este hospital desde mediados de diciembre de 2023. Contaba con 60 camas y los cirujanos realizaban también unas 35 intervenciones quirúrgicas a la semana. La atención hospitalaria y ambulatoria funcionaba seis días a la semana, con unas 130 consultas diarias, y los equipos sanitarios de la organización realizaban cambios de vendajes, fisioterapia y asesoramiento. El Ministerio de Sanidad también se ha visto obligado a trasladar sus actividades del Hospital de campaña Indonesio de Rafah, lo que ha provocado el cierre de todo el hospital.

El bloqueo a la ayuda humanitaria

Junto a este cierre, los prolongados bloqueos de la ayuda están paralizando aún más la respuesta humanitaria y poniendo en peligro la vida de las personas atrapadas en Gaza. Los suministros de combustible, necesarios para el funcionamiento de hospitales, panaderías y otros productos de primera necesidad, se están agotando, mientras que la población sigue sin poder salir del enclave.

Palestinos cargan a una persona herida rescatada de los escombros tras un bombardeo israelí en Rafah. Foto: AFP Palestinos cargan a una persona herida rescatada de los escombros tras un bombardeo israelí en Rafah. Foto: AFP

MSF ha reanudado sus actividades en el hospital Nasser de Khan Younis, con servicios ambulatorios y de hospitalización centrados en cirugía ortopédica, atención a quemados y servicios de terapia ocupacional, mientras que los servicios de maternidad abrirán en los próximos días.

A mediados de febrero, el personal de MSF se vio obligado a cesar sus actividades en este hospital y dejar atrás a los pacientes después de que un proyectil alcanzara el departamento de ortopedia y las fuerzas israelíes ordenaran la evacuación del centro para posteriormente asaltarlo.

La población de Gaza se enfrenta a otra oleada de bombardeos, misiles, disparos y violencia. Por ello, MSF exige de nuevo el cese inmediato de esta campaña de muerte y destrucción indiscriminadas, que está desplazando a cientos de miles de personas y privándolas de una ayuda que resulta esencial. Según Naciones Unidas, al menos 360.000 palestinos han huido de Rafah desde que las fuerzas israelíes ampliaron su ofensiva y ordenaron la evacuación. Prestar asistencia humanitaria y médica vital resulta prácticamente imposible en estas circunstancias.

La guerra en Gaza estalló luego de que Hamas asaltará comunidades israelíes el 7 de octubre, matando a 1200 personas y tomando más de 200 rehenes, muchos de los cuales aún permanecen en Gaza y su suerte es desconocida.

La ofensiva israelí contra el enclave palestino ha causado la muerte de 35.034 personas, la mayoría niños y mujeres, y ha dejado heridas a otras 78.755, además de 10.000 desaparecidos que se creen atrapados bajo los escombros.

Las negociaciones para un alto el fuego quedaron congeladas la semana pasada cuando las delegaciones de Hamas e Israel se retiraron de El Cairo sin ningún acuerdo.

Fuente: Médicos Sin Fronteras

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