LA INTENDENTE DE CAUCETE QUIERE SER PRESIDENTE DEL PJ DE SAN JUAN

La jefa comunal resaltó que “es necesaria una nueva mirada que las mujeres también podemos aportar. Y no tiene que ver con ser mujer, sino con capacidades. Aportar una mirada más sensible que tiene que tener hoy el peronismo, más cercano, con mucha horizontalidad, territorialidad y con la necesidad de marcar agenda de no ser oposición por ser oposición”.

Ahora, su aspiración (lógica) rompe con el esquema tradicional del justicialismo, el cual siempre ha tenido hombres como presidentes. De hecho, uno de los que suena es el titular del bloque PJ en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Quiroga Moyano, quien hace tiempo manifestó sus ganas de tomar el timón del partido. El legislador aparece en escena en la distribución de fuerzas entre los dos polos de poder del peronismo, más cerca del uñaquismo, mientras que el giojismo tendría el segundo lugar (la Vicepresidencia primera), en el que se ha dejado correr el nombre de la diputada Graciela Seva.

Rosas remarcó que “tomé la decisión de ser parte del equipo que conducía Sergio Uñac, que me permitió ser intendente y generar los cambios que hicimos en Caucete”, aunque también reconoció que “comencé mi carrera institucional de la mano de José Luis Gioja, yo fui concejal cuando él estaba a cargo del partido y era gobernador”. No obstante, aclaró que “la mayoría está como que soy neutral, no estoy ni acá ni allá. Ahora, si me quedo en esta mirada simple, creo que no lo vamos a resolver. Hace que cometamos errores porque otra cosa que no podemos no tener los peronistas es identidad. Cualquier líder, lo que trata siempre es darle claridad a quienes lo siguen y cuál es el camino que va a recorrer”.

Todo indica que la definición estará entre Uñac y Gioja. ¿La intendenta caucetera tendrá cabida? Si eso llegase a suceder, la vicepresidencia primera le correspondería a un hombre, por el esquema de alternancia que establece la ley de paridad de género en los partidos políticos. Y ese casillero le tocaría a un giojista, si se sostiene que el uñaquismo es el sector del peronismo con mayor fuerza (por cantidad de intendentes y legisladores) y en segundo término viene la línea del exgobernador y exdiputado nacional. ¿Rosas rompería con una idea predeterminada?

En febrero, la Rama Femenina del PJ planteó que es el momento que una mujer tome el timón del partido y entre sus integrantes cuentan a Rosas como una de las que tiene la capacidad y los pergaminos para hacerlo.

Ahora, la movida de la jefa comunal rompe con otra “norma no escrita” en el justicialismo: los intendentes son los presidentes de Junta de sus respectivos departamentos.  Rosas ya adelantó que no comandará la estructura peronista del distrito. “Creo que mi construcción allí ya terminó. Hay que abrir los brazos porque voy a ser intendente hasta 2027. Hay que generar nuevas conducciones. Hay que construir y generaremos, seguramente, la unidad como lo venimos haciendo, pero tenemos que mirar hacia adelante”, resaltó.

La persona de su círculo que aparece con fuerza es Emilio Escudero, actual diputado departamental y quien fuera su presidente de bloque en el Concejo Deliberante durante su primera gestión. Esa jugada ya habilita una interna en Caucete, algo que no quiere nadie, inclusive, ni a nivel provincial, debido al costo que tiene una elección y la crisis que atraviesa el país, lo que lleva a que ni los afiliados tengan interés en una disputa puertas adentro cuando hay otras urgencias, sumado al malestar de perder el gobierno provincial y el nacional, entre otros factores.

Históricos exintendentes del departamento, como Emilio Mendoza y Juan Elizondo, aparecen como cerca de la jefa comunal. “El Emilio” no fue parte de la elección del año pasado, mientras que el segundo sí compitió, aunque quedó relegado. La rival interna de Rosas es Sonia Carina Recabarren, quien también participó de la contienda dentro del mismo frente y salió en segundo lugar, lo que le valió dos lugares en el Concejo Deliberante. Esos dos ediles han jugado en algunos temas en tándem con los dos de Juntos por el Cambio (JxC), lo que puede complicar a la intendenta en el tratamiento de los proyectos de ordenanzas frente a los tres concejales que le responden. ¿Recabarren tendrá los recursos y los dirigentes con ganas de dar otra pelea interna? Por ahora, se ve difícil.

Por otro lado, si Rosas deja la Junta, cuenta con todo el peso y el poder que le da la estructura del municipio, lo que le facilitaría impulsar a Escudero y no tener objeciones.

COMENTARIOS