Donald Trump culpable: éxito judicial y decadencia del sistema

Desde donde se lo vea el histórico proceso contra Donald Trump que lo convirtió en un delincuente convicto, exhibe una justicia independiente y sólida, envidiable desde muchas fronteras, y al mismo tiempo una decadencia del sistema impotente para filtrar, también de abajo hacia arriba entre los votantes, la carrera al poder de estos aventureros.

La decisión unánime del jurado en Manhattan mostró la imposibilidad del magnate para construir una coartada, inundado de evidencias el caso. A punto tal que se descarta que la apelación que presentará Trump pueda tener éxito. Los testimonios de la porno actriz Stormy Daniels, con quien tuvo una continuada relación, y de su ex abogado Michael Cohen fueron lapidarios.

Lo que se demostró, y fue el eje de la fiscalía, es que el entonces candidato presidencial falsificó documentación para ocultar los pagos que compraron el silencio de su amante y evitar que el episodio desmañara la campaña electoral que lo llevo a la presidencia en 2016. El fondo del caso es que Trump podría bien haber perdido esas elecciones si se conocía esta trama.

Recordemos que no tuvo la mayoría electoral aunque se impuso en el Colegio Electoral (el sistema en EE.UU. es indirecto). Lo evitó mintiendo. Lo que este juicio en un humilde tribunal neoyorquino expuso claramente es que el mismo dirigente que acusó al sistema político norteamericano de un fraude en el comicio que perdió frente a Joe Bien, incluso con maniobras golpistas como el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, ganó la presidencia en 2016 con un engaño generalizado a los electores.

El mismo sujeto, por cierto, que después de una muy cuestionada presidencia, cayó en 2020 frente a Joe Biden, pero con la cosecha de votos más grande de la historia norteamericana para un candidato perdedor. El mismo que las encuestas colocan cabeza a cabeza o quizá con ventaja para la cita de noviembre donde volverá a enfrentar al mandatario norteamericano.

Donald Trump en la rueda de prensa en la que atacó a la justicia.AP Donald Trump en la rueda de prensa en la que atacó a la justicia.AP

¿Brotes de cansancio?

Ese rígido teflón que lo ha protegido bajo una montaña de causas judiciales de toda índole, podría ahora bien astillarse. En ese supuesto el jurado de Manhattan sería una muestra de un cambio de ciclo y de paciencia. Un informe de The New York Times, horas después del fallo, afirma que si bien el panorama no es claro, “algunas voces en el universo Trump admitieron que el ex presidente bien podría haber hecho algo mal, y algunas en la esfera anti-Trump dijeron que finalmente habían sido convencidas de votar por su oponente, el presidente Biden”.

Eso podría explica también la estrategia demócrata de sacar al mandatario de su silencio sobre el caso y llevarlo a repudiar a su oponente republicano por maltratar a la justicia exhibiendo una Casa Blanca celadora de las instituciones frente a un político autoritario. Voces para la campaña.

Pero lo cierto es que hay otros elementos que operan en esta dinámica. La coronación de un populista del estilo estándar de Trump ha sido consecuencia de la frustración de las clases media con cómo funcionan las cosas. Es un fenómeno generalizado en el mundo y se verá ahora en las inminentes elecciones parlamentarias europeas hasta qué punto ese proceso antisistema se ha extendido.

En EE.UU. la inclinación hacia Trump, un político poco convencional, como son legión a nivel global los emergentes de la llamada “alt-right”, la derecha conservadora libertaria no liberal, se apoya en elementos muy básicos. La clase media y media baja norteamericana hoy gasta más en lo mismo que lo que gastaba antes de la pandemia cuando gobernaba Trump.

Es debido a que las tasas de interés están aún altas para contener a la inflación y presionan sobre los precios de la economía, particularmente las hipotecas y gastos universitarios. Ese fenómeno en el bolsillo disuelve el muy evidente éxito económico de la gestión del poco carismático Biden.

Joe Biden rompio el silencio sobre el caso contra Trump y lo repudio. afp Joe Biden rompio el silencio sobre el caso contra Trump y lo repudio. afp

La frustración es un actor muy potente. Trump lo tiene claro. Su repudio a los inmigrantes y a todo lo extranjero, liga con una idea falsa de que un giro ultranacionalista volverá a EE.UU. a su pasado de gloria económica. No es así.

Pero lo que debe notarse es que este efecto radical de la economía sobre la política está en la esencia del actual descalabro de la geopolítica mundial, donde proliferan aventureros aun más peligrosos que Trump, como su aliado ruso Vladimir Putin que no perdió tiempo en solidarizarse con el líder republicano, apenas disimulada la ansiedad de verlo regresar al sillón de la Casa Blanca.

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