Fragancia Stiuso: Santiago Caputo viste bien pero huele a espía cada vez peor

Uno de ellos fue el manejo de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), que pasó a manos de Presidencia (antes pertenecía al jefe de Gabinete), es decir el estanque donde Caputo mejor se maneja. Dicho organismo habría sido uno de los anhelos más grandes del asesor, que ahora tendría acceso informal a reestructurar la red de inteligencia nacional mediante su llegada al presidente.

Santiago Caputo y la reforma de lo desconocido

Siendo una de sus “materias” favoritas y aún sin ningún tipo de conocimiento práctico sobre la inteligencia nacional, el asesor decidió empujar una reestructuración de la AFI. Algo que despertó el interés de muchos en el ámbito de la inteligencia, leyendo la inexperiencia de Caputo como una oportunidad de regresar.

Para empezar, el “monje negro” de Milei logró la colocación de Sergio Neiffert. Con la cabeza de la AFI confirmada, ahora el asesor procedería a completar el cuerpo.

Y como se repitió en varias reparticiones gubernamentales, el volumen de funcionarios disponibles para los libertarios no alcanzaría, dando espacio a estructuras externas para ocupar piezas clave en el Gobierno de Javier Milei. Atentos a ello, varios personajes del mundo del espionaje local tendrían pretensiones de acercarse.

Entre ellos, el de Lucas Patricio Nejamkis, hermano de Facundo Nejamkis, y a su vez secretario privado del ex SIDE Antonio «Jaime» Stiuso. Este último, un nombre que resulta, al menos, polémico dentro de la historia del espionaje nacional.

Así las cosas, Santiago Caputo estaría buscando sumar esa clase de “recurso humano”cuyo currículum podría ser más pesado de lo que el asesor parece estar preparado para manejar.

Santiago Caputo. 

Santiago Caputo.

Nejamkis vuelve al radar

Para Lucas Nejamkis la incursión en el Estado no sería nada nuevo. Directamente relacionado con Stiuso, fue el encargado del manejo de la pauta nacional durante el segundo mandato de Cristina Kirchner y el hombre fuerte del por entonces jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.

En ese momento, en sus manos estaban 800 millones de pesos que eran destinados a los medios de comunicación. Una de las mayores partidas presupuestarias de esa época.

Tanto él, como su hermano Facundo, se desprendieron de la estructura kirchnerista luego de la derrota en 2015. Aunque en el caso de Lucas nunca se terminó de despegar de la política, y sostuvo los enlaces bajo la tutela de Stiuso, con un bajo perfil.

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