Bebés en peligro: consumen hasta 1 millón de microplásticos por día procedente de las mamaderas

Bebés en peligro: consumen hasta 1 millón de microplásticos por día procedente de las mamaderas

Los bebés tampoco están exentos del peligro que hoy en día representa el consumo involuntario de microplásticos. Y tratándose de personas tan indefensas como los recién nacidos, la señal de alerta se multiplica.

Según un estudio reciente realizado en Irlanda, las mamaderas de plástico -particularmente las de polipropileno para lactantes (PP-IFB), el material más utilizado para su elaboración, son una alta fuente de contaminación del cuerpo humano cuando el recipiente con su contenido de leche se somete a una fuente de calor que supere los 25 grados, normativa que hasta ahora es la más frecuente en la preparación del alimento del bebé e incluso de los toddlers (bebés hasta 3 años).

Los PP-IFB pueden liberar hasta 16 millones de microplásticos y billones de nanoplásticos más pequeños aún por litro. La esterilización y la exposición a una temperatura que asciende de 25º C a 95º C aumenta significativamente la liberación de microplásticos de 0,6 millones a 55 millones de partículas por litro. Los investigadores constataron que otros productos de plástico de polipropileno, como hervidores o viandas de comida, también liberan niveles similares de microplásticos cuando se los expone a la misma temperatura.

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Bebés en peligro

Este estudio fue dirigido por el doctor Jing Jing Wang y los profesor John Boland y Liwen Xiao, del Trinity Haus y las Escuelas de Ingeniería y Química del Trinity College de Dublín. Los responsables también solicitaron la participación de colegas de 48 países diferentes para que realizaran una encuesta global que permitiera medir la exposición de los bebés de un año a los microplásticos.
Sus resultados se publicaron en la revista Nature Food acaba de publicar la conclusión de un estudio científico irlandés que merece ser tenido en cuenta.

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Las conclusiones de su trabajo son aplicables tanto al calentamiento de cualquier leche envasada, de fórmula o incluso cuando simplemente se esteriliza un biberón sin que contenga contenido.

“Siguiendo las pautas actuales para la esterilización de biberones y la preparación de fórmulas de alimentación, el nivel de exposición diario promedio para los bebés es superior a 1 millón de microplásticos. Oceanía, América del Norte y Europa tienen los niveles más altos de exposición potencial, con 2.100.000, 2.280.000 y 2.610.000 partículas por día, respectivamente”, indica el trabajo.

Microplásticos en mamaderas

El nivel de microplásticos que libera un recipiente de plástico puede evitarse siguiendo las pautas sugeridas por la Organización Mundial de la Salud y por ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica).

Tanto la mamadera como la tetina deben estar esterilizados antes de utilizarse. Se dejan enfriar dentro de ese recipiente en donde fueron esterilizados, cubierto con tapa.

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Toda el agua que se utilice para la preparación debe haber sido previamente hervida en una olla o hervidor que no sea de plástico. La fórmula láctea se prepara en un recipiente que no sea de plástico (previamente enjuagado tres veces con agua esterilizada). La leche en polvo sólo se agrega al agua hervida cuando su temperatura bajó a 70º C. Es necesario que el proceso de enfriamiento continúe durante 30 minutos más para luego pasar la leche preparada a la mamadera.

La OMS recomienda no recalentar leche en recipientes de plástico ni tampoco en microondas. Para evitar que libere microplásticos. Por otra parte, en ningún momento debe agitarse una mamadera vigorosamente. Si queda leche que el bebé no consumió hay que tirarla. Por la salud del bebé, no se debe guardar en la heladera para utilizarla después, tras otro recalentamiento.

La esterilización y la exposición a una temperatura que asciende de 25º C a 95º C aumenta significativamente la liberación de microplásticos de 0,6 millones a 55 millones de partículas por litro"

Hay evidencias de que los recipientes de plástico liberan micro y nanoplásticos en agua y alimentos cuando se degradan química o físicamente. Por eso, ANMAT recomienda también descartar las mamaderas que hayan perdido color, presentes rajaduras o estén deformadas.

Varios estudios demostraron también que los microplásticos que subyacen en los océanos contaminan a las personas a través de la cadena alimentaria.

El polipropileno (PP) es uno de los plásticos más empleados para fabricar contenedores de plástico que guardan alimentos, inclusive tetinas y mamaderas.

MM / ds

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