En junio habría un rebote de la inflación: las causas según economistas

En junio habría un rebote de la inflación: las causas según economistas

Mientras el Gobierno se anticipa a la publicación del dato de inflación de mayo y celebra que habría quedado por debajo del 5%, economistas de distintas vertientes advierten que el proceso de baja de los precios podría revertirse durante junio y estancarse en el tercer trimestre.

El salto del tipo de cambio de 118% de mediados aplicado por el ministro de Economía Luis Caputo en los albores de la gestión libertaria derivó en un fogonazo inflacionario que hizo pico en diciembre con un incremento de 25,5%, el guarismo más alto desde principios de los 90.

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Desde entonces, el ancla cambiaria, el ajuste fiscal y monetario y la recesión económica actuaron como un techo a la remarcación de precios y balizaron un sendero a la baja: 20,6% en enero; 13,2% en febrero; 11% en marzo; 8,8% en abril.

Según las proyecciones del mercado, en el quinto mes del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) perforaría el 5%, el nivel más bajo en casi dos años. Sin embargo, el número de mayo estuvo teñido por la decisión de Economía de postergar la actualización de las tarifas energéticas y del impuesto a los combustibles. A la vez, la Justicia ordenó a las prepagas que ajusten la suba de las cuotas al IPC ante una denuncia del oficialismo.

De hecho, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA)proyectó un alza de la inflación de 5,5% en junio, 5,5% en julio, 5,2% en agosto y 5,3% en septiembre. Recién en octubre se ubicaría por debajo de 5%: 4,6%.

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Consultado por PERFIL, el director de Análisis Macroeconómico de Equilibra, Lorenzo Sigaut Gravina, estimó que la inflación rondará el 4,5% en mayo, en buena parte explicado por la postergación de las subas del gas y la electricidad y el conflicto Gobierno-prepagas.

"Eso ya no va a estar en junio. En principio, vamos a tener más regulados y con eso ya es muy difícil que baje la inflación en junio respecto de mayo. Lo más probable es que suba. Hay que ver cómo sigue la inflación núcleo. Los estacionales están ayudando un poco pero nosotros estamos viendo que es probable que haya un punto más de inflación en junio que en mayo en buena medida por este efecto de las subas de tarifas energéticas y el tema de prepagas", analizó.

Inflación de alta frecuencia

En tal sentido, Sigaut Gravina sostuvo que la recesión perdió fuerza como factor limitante del aumento del costo de vida: "Eso es inviable porque la caída de la actividad fue muy dura. Tampoco se puede seguir frenando recomposición de salarios. Con lo cual, si se quiere hacer una baja significativa de la inflación, hay que pensar en un plan de estabilización: reglas claras en el plano monetario y cambiario que hoy no están".

Por su parte, el economista de Econviews, Alejandro Giacoia, adelantó "un buen número" para mayo aunque subrayó que "en junio va a ser difícil que siga bajando porque "ya tuvimos aumentos en el precio de la nafta a lo que se suma lo que se anunció sobre electricidad y gas".

"Por el lado de regulados no va a haber tanta ayuda como la de mayo. Además vemos que al precio de los alimentos le está costando bajar del 1-1.5% semanal lo cual también da un indicio de lo que puede pasar. Otra cosa que venia ayudando es que se estuvieron reduciendo los márgenes de las empresas estos meses y eso también empieza a agotarse porque en un momento van a buscar recomponerlos", acotó.

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Como otros colegas, Giacoia postuló que después de la fase de corrección de los desajustes macroeconómicos heredados, la administración libertaria debería ejecutar "un plan de estabilización que logre romper la inercia y de esa forma poder seguir bajando la inflación hacia niveles razonables".

A su turno, el director de EPyCa Consultores, Martín Kalos, apuntó que "siempre supimos que iba a haber un momento en que la inercia propia de un régimen de alta inflación iba a empezar a jugar en contra de la desaceleración mes a mes de la inflación" y pronosticó que "eso está por pasar ahora: en torno a un nivel del 5%, la inercia empieza a notarse mucho más que cuando es 25% y los factores que impulsan la inflación son otros".

"Además, en los próximos meses está pendiente el aumento de tarifas de servicios públicos que está recién anunciado en parte. Y tenemos pendiente discutir como sociedad cuál es la propuesta de salida de los tipos de cambio múltiple y del cepo del gobierno de Milei que va a implicar una devaluación del oficial dependiendo de cómo y cuándo se haga", agregó Kalos.

Y concluyó: "Todo eso también implica que la licuación se ha ido agotando. Los salarios han perdido y no tienen perspectivas de recuperar pero sí es cierto que están tocando piso y no pueden seguir siendo un ancla que no se actualice más o menos en línea con la inflación a partir de ahora. Con lo cual, efectivamente se pierde el efecto de la licuación en el proceso de desinflación".

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La advertencia de Cavallo y la sostenibilidad fiscal

Una voz ortodoxa que se sumó al debate fue la del ex ministro de Economía Domingo Cavallo. Bajo su perspectiva, si en mayo hubieran continuado los ajustes de los precios de la energía y de los transportes,"la tasa de inflación a publicar por el INDEC tendría que ser del orden del 7%, pero dado que el gobierno decidió postergar los ajustes de los precios controlados para más adelante, es posible que la tasa mensual de mayo termine estando alrededor del 5%".

Para el padre de la Convertibilidad, Caputo debe "clarificar cómo se avanzará hacia el sistema monetario de competencia de monedas" si quiere consolidar el proceso de desinflación". Por el momento, el titular del Palacio de Hacienda evitó dar precisiones acerca de cuándo comenzará la eliminación de las restricciones cambiarias, el levantamiento del cepo y la unificación de los tipos de cambio.

Apelar al congelamiento tarifario, modus operandi por excelencia durante las gestiones kirchneristas, jaquea el objetivo de déficit cero del elenco gobernante. Gracias a una robusta recaudación impulsada por Ganancias y el impuesto PAIS, se estima que en mayo las cuentas públicas cerraron nuevamente con superávit financiero por quinto mes consecutivo.

Hacia adelante, el Gobierno aspira a aprobar la Ley Bases y el paquete fiscal a fin de obtener más holgura en el ajuste de las arcas estatales. De no concretarse los designios oficialistas, el equipo económico tendrá que volver a echar mano a la motosierra ya que la licuadora parece agotada tras la baja de la inflación y la tenue recomposición de los ingresos.

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Romper la inercia, desafío primordial para el Gobierno

Un informe de Fundación Capital alertó que "con salarios que podrían comenzar a empardarle a la inflación, una brecha cambiaria que no puede descartarse que vuelva a mostrar algún signo de tensión, aumentos de combustibles ya pautados, posibles subas en tarifas de servicios regulados y efectos de segunda ronda, luce complejo quebrar el registro de inflación general del 4% mensual hacia el segundo semestre". Así, previeron que el IPC suba un leve escalón durante el tercer trimestre.

"Durante mayo y junio, las autoridades han privilegiado continuar mostrando una reducción de la inflación a seguir avanzando en la corrección de precios relativos. Sin embargo, la experiencia reciente demostró que el congelamiento de los precios regulados no es una estrategia sostenible, ya que complica el cumplimiento del objetivo prioritario de la actual administración de cero déficit fiscal", afirma el estudio.

Para la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el oficialismo carece de las herramientas necesarias para llevar adelante una reactivación virtuosa de la economía y, en paralelo, un saneamiento de las cuentas públicas.

"No se pueden barajar varios objetivos simultáneos con un número escaso (inferior) de instrumentos, y los objetivos de equilibrio fiscal, recuperación de reservas, reducción de los pasivos del Banco Central, baja de inflación, boom exportador y recuperación en V no pueden resolverse manipulando tarifas, tipo de cambio y tasa de interés por mucho tiempo", declararon sus analistas.

Por último, desde la consultora LCG plantearon que "como reducir la inflación es un camino cada vez más arduo de acá en adelante por la memoria inflacionaria, los reacomodamientos cambiarios, las mejoras parciales del salario real y la recuperación incipiente de la actividad económica, realmente se necesitará arremangarse más para ir hacia niveles más bajos".

MFN / LM / ds

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