Las Kamikazes del beach handball hacen historia al andar en China y ahora quieren ser campeonas del mundo


Hace seis años, ellas fueron furor e hicieron conocido a su deporte; Argentina toda empezó a hablar de las Kamikazes, las chicas que se lucían jugando al handball en la arena y eran de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud disputado en Buenos Aires 2018. Ahora, en la lejana China, se metieron en una histórica final del Mundial de Beach Handball y buscarán ser campeonas frente a Alemania.

Este sábado, la selección femenina de Beach Handball venció 2 a 1 a Países Bajos en las semifinales del torneo que se disputa en Pintang y en el que antes había eliminado a Brasil en el clásico. Conducidas por Leticia Brunati, quien era la DT del equipo olímpico entonces y lo sigue siendo ahora, jugó dos partidos inolvidables en donde perdió el primer set, se recuperó en el segundo y los ganó en los shoot-out.

Las Kamikazes, que en su cuarta participación mundialista tenían como principal objetivo alcanzar las semifinales y mejorar el séptmo puesto de Creta 2022 -hasta ahora su mejor clasificación en este tipo de torneos-, jugarán la primera final de la historia en un mundial de handball, tanto en modalidad indoor como beach, y lo harán casualmente contra el último campeón del mundo y bicampeón europeo.

Contra Países Bajos no fue fácil. En el comienzo de la semifinal, no le salieron las cosas a las Kamikazes que a diferencia de todo el torneo no se mostraron efectivas en ataque y chocaron una y otra vez con la arquera neerlandesa Lisanne Bakker. En los últimos minutos del primer set el seleccionado europeo hizo la diferencia, pese a una reacción argentina, y se lo llevó por 19-14.

Pero el seleccionado encontró su mejor versión en el segundo, con Bericio sumando atajadas, la defensa sumando bloqueos y sacando faltas en ataque, el gran rendimiento de Lucila Balsas como asistidora a los fly y los goles importantes de Gisella Bonomi, goleadora de la semifinal con 16 puntos, y Agustina Mirotta. El resultado, finalmente, fue 27 a 20, lo que dejó la definición para los shoot-out, que se selló con un gol de Fiorella Corimberto de arco a arco para el 8:6 final.

Un desarrollo similar se había dado contra Brasil, donde Argentina también perdió un primer set parejo (19:18) pero se recuperó con un gran juego en el segundo (26:18) para ganarlo 13:12 en los shoot-out.

«Quiero hablarles. Empezó el torneo y les dije que veníamos a ganar nueve partidos. Estemos contentas, estemos contentas, ¿ok? Festejemos un poquito. Pero mañana (por el domingo) tenemos que salir a jugar la final del mundo. Salimos a jugar la final del mundo. Dale, viejo, dale», las alentó Leticia Brunati tras la clasificación a la primera final para el seleccionado argentino.

Bonomi, una de las líderes del equipo, habló de lo duro que fue llegar a esta final: «Creo que ese sentimiento es de ser de un país que siempre lucha por lo que quiere. Fue muy difícil para nosotros llegar aquí, casi no pudimos venir a China por cuestiones de dinero y economía. Estar hoy en la final, peleando contra los mejores equipos europeos, no hay palabras para describir esto. Estamos inmensamente orgullosas de nosotras mismas. Cuando veo a mis compañeras, veo pasión loca por el deporte».

En diálogo con la organización, ratificó lo dicho en la arenga por su entrenadora: «Vinimos aquí para ganar nueve partidos, así que eso es lo que vamos a hacer«.

Este domingo, a las 7.30 de Argentina y con televisación de TyC Sports, aquellas chicas que irrumpieron cuando tenían menos de 18 años serán estas mujeres que jugarán su primera final mundialista. De por sí, harán historia en China, sin importar cuál sea el resultado contra la poderosa Alemania.



COMENTARIOS