Venezuela aprovechó que Ecuador se quedó con diez tras una brutal patada, lo dio vuelta y firmó una victoria histórica


Con más butacas vacías que ocupadas en el gigantesco Levi’s Stadium de Santa Clara, en California, Ecuador y Venezuela debutaron en la Copa América 2024 y animaron un partido trabado que cambió a partir de una expulsión y de los cambios. Esa conjunción permitió una situación inédita que capitalizó el entrenador argentino Fernando Batista: nunca en otra edición esta competencia, que tiene 108 años de historia, la Vinotinto había logrado ganar un partido que había comenzado perdiendo. Fue 2-1. Y un gran festejo para los caribeños.

La característica del partido fue la fricción. Desde el comienzo, el árbitro colombiano Wilmar Roldán debió pitar varias veces por infracciones, principalmente de los futbolistas venezolanos. En ese contexto, Ecuador se aproximó con más peligro al arco defendido por el bueno de Rafael Romo, aunque sin efectividad.

La más clara fue de Kendry Páez -la jugada nació con cambio de frente exquisito-, pero en la que se lució el arquero. Fue en la misma acción en que Ecuador perdió a Enner Valencia, su máximo exponente ofensivo.

El rebote que dio Romo, tras una notable reacción, dejó la pelota por el aire. Fue entonces cuando el delantero de Inter de Porto Alegre fue a buscarla con la pierna en alto y se encontró con la humanidad de José Martínez. A simple vista para Roldán fue amarilla. Para el VAR, sin embargo, merecía un castigo mayor.

Mientras el mediocampista pedía asistencia en forma desesperada desde el suelo, en el monitor, Roldán pudo advertir lo que ya repetía la transmisión televisiva: en su intento por volver a inquietar a Romo, Valencia levantó la pierna de manera temeraria y le clavó los tapones apenas debajo del cuello de Martínez. El árbitro no tuvo margen y cambió amarilla por roja.

La desventaja, sin embargo, no achicó a Ecuador que con uno menos logró ponerse en ventaja. Todo antes de que terminara la primera parte. A Jeremy Sarmiento le quedó una pelota boyando y la puso contra un palo para que el equipo que dirige el español Félix Sánchez Bas pasara al frente en el marcador.

Para la segunda parte, Romo otra vez salvó a Venezuela. Fue después de un remate de Moises Caicedo que se desvió en Nahuel Ferraresi y cambió la trayectoria. El arquero, rápido de reflejos, alcanzó a despejarla.

A partir de ahí el equipo de Batista empezó a encontrar los espacios que dejaba la ausencia de Valencia y los cambios que planteó para el 11 contra 10. Los goles estaban en el banco.

El empate llegó de un lateral rápido que Salomón Rondón bajó para Jhonder Cádiz -comenzó como suplente- . De frente al arco, el delantero conectó el balón y tras un leve desvío ingresó junto al palo izquierdo del arquero Alexander Domínguez.

El tanto le abrió el apetito a Venezuela, que consiguió pasar al frente justo cuando a Ecuador se lecomplicaba hilvanar jugadas. Quien sí lo lograba era la Vinotinto, que a juzgar por el color de la camiseta fue la Vinoblanco.

En una jugada que nació por la derecha, Alexander González envió un centro para Rondón. El ex River sacó un remate que Domínguez tapó, pero el rebote le quedó a Eduard Bello, otro que había comenzado sentado en el banco, quien dio vuelta la historia.

Así, con paciencia, Venezuela dio el golpe y consiguió los primeros tres puntos del Grupo B, que determinarán los cruces del primero y segundo con el Grupo A, que lidera Argentina.



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