el mal estado de la canchas les pone los pelos de punta a los entrenadores y crece el temor por posibles lesiones


Después de tres días de partidos y a falta de dos más para cerrar la primera jornada, la Copa América 2024 ya dejó golazos, récords y algo de emoción. Pero no todas fuero noticias alegres, ya que persiste la preocupación en los seleccionados por el estado de los campos e incluso el temor a posibles lesiones.

«Sí, vimos lo que pasó en el debut (Argentina contra Canadá), que obviamente las condiciones de la cancha no eran las que todos esperábamos, sobre todo para que haya un fútbol fluido y un buen fútbol», advirtió el defensor uruguayo Ronald Araújo, a horas del debut contra Panamá.

«Creo que la cancha es la clave para todo. No digo que sea una excusa, pero es lo más importante. Si quieren ver un espectáculo, creo que la cancha tiene que estar en condiciones para eso», añadió el hombre del Barcelona.

Entre la Copa América, el Mundial de Clubes XL de 2025 y el Mundial de 2026 junto a México y Canadá, Estados Unidos, enganchada a la Messimanía desde que el argentino aterrizó en Inter Miami en 2023, se juega muchísimo estos años si de verdad quiere convertirse por fin en un punto de referencia del fútbol. Pero, hasta el momento, el estado de los terrenos de juego fue un protagonista indeseado en este arranque de la competición.

No es una polémica nueva en Estados Unidos, donde se usa de forma habitual el césped artificial en los estadios de la NFL, los más grandes del país y a menudo reutilizados para las citas importantes de fútbol rebautizado en esas tierras como soccer.

Así las cosas, 15 de los 30 estadios de la NFL en la actualidad usan superficie sintética, pero tanto la Copa América como el Mundial exigen césped natural, lo que plantea un notable desafío logístico a veces no resuelto de la mejor manera.

«Con todo respeto, menos mal que ganamos, porque si no hubiese parecido que era una excusa. Hace siete meses que sabemos que tenemos que jugar acá y cambiaron el césped hace dos días», lamentó el jueves el director técnico argentino, Lionel Scaloni, tras el 2-0 sobre Canadá en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta.


«El estadio es hermoso y con el césped sintético tiene que ser espectacular, pero no está apto para estos jugadores», añadió.

El creador de la Scaloneta encontró encontró eco en las filas rivales puesto que Kamal Miller, defensor de Canadá y ex compañero de Messi en Inter Miami, sostuvo que sintió la cancha como si caminara «sobre un escenario, como si estuviera hueco».

Lionel Messi intenta definir ante Maxime Crepeau. A la vista la cancha se observaba bien, pero los jugadores la sufrieron. Lionel Messi intenta definir ante Maxime Crepeau. A la vista la cancha se observaba bien, pero los jugadores la sufrieron.

Algo similar expresaron jugadores argentinos como Julián Álvarez («El campo no estaba en las mejores condiciones»), Cristian Romero («Las condiciones de la cancha eran muy feas») o Emiliano Martínez («Tenemos que mejorar ese aspecto o de lo contrario la Copa América siempre estará un nivel abajo de la Eurocopa»).

Ya el viernes, Ricardo Gareca, después de que Chile igualara sin goles con Perú en el AT&T Stadium de Arlington, se unió a las voces críticas con la situación de los terrenos de juego. «Según me dijeron los jugadores, la cancha estaba muy seca y con espacios reducidos. Nos tendremos que adaptar, pero no hay duda de que siempre hay un equipo que se adapta mejor que otro», afirmó el argentino que es ahora el seleccionador de Chile.

Este sábado, por fin, la Copa América por fin se dio un respiro sobre este tema: Fernando Batista, director técnico de Venezuela, y Félix Sánchez, entrenador de Ecuador, se mostraron satisfechos con el césped del Levi’s Stadium de Santa Clara, mientras que Gregg Berhalter, a cargo de Estados Unidos, dijo que el del AT&T Stadium, el mismo que criticó Gareca, estaba «mucho mejor» que cuando jugaron ahí la Liga de Naciones en marzo.

¿Temor a lesiones?


No se trata solo de que el espectáculo se pueda resentir, sino que también puede haber miedo a que aumenten las lesiones en el torneo si los campos no están en óptimas condiciones.

El más claro en ese sentido fue Jorge Fossati, DT de Perú, tras la lesión de Luis Advíncula en el tendón de Aquoles en el duelo contra Chile. «Tengo en cuenta que esta es una cancha de césped hoy, pero no es el césped normal que nace y crece, sino que es un césped que traen de afuera», indicó.

Advíncula tuvo que pedir el cambio.
Peru -  ChileAdvíncula tuvo que pedir el cambio.
Peru – Chile


«Eso la puede hacer un poco más dura y a veces te puede afectar precisamente en esa parte. Yo no soy médico ni nada por el estilo, pero hace unos cuantos años que estoy en el fútbol y sé que las lesiones de tendón de Aquiles pueden venir por ese lado también», agregó.

Más cauto se mostró Jaime Lozano. El seleccionador de México dijo el sábado que no creía que la lesión de Edson Álvarez tuviera que ver con la cancha y se mostró razonablemente satisfecho con el NRG Stadium de Houston. «Creo que estaba bien para jugar, el césped no afectó. Sería bueno que se pusiera con más tiempo (el pasto natural), pero sentí una cancha en buen estado», cerró.

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