de las manos del Dibu a la fe de Lautaro


Un Martínez en un área, Lautaro, y el otro en la de enfrente, Emiliano, fueron fundamentales para el triunfo 1-0 de Argentina ante Chile, en un partido caliente y peleado en el que la Scaloneta se impuso para sacar pasaje a cuartos de final.

Fue intenso el comienzo del juego, con Chile un tanto replegado, pero metiendo en cada pelota como si fuese la última. Al cabo, así se le debe jugar al campeón del mundo. Y esa vehemencia de los dirigidos por Ricardo Gareca confundió a los argentinos. O mejor, no los dejó estar cómodos en la cancha. Sucedió algo raro: la Scaloneta mejoró desde que Lionel Messi fue atendido en el aductor derecho a los 22 minutos.

Fueron dos equipos en uno el que plantó Scaloni. Porque la Selección defendió con un 4-4-2, pero atacó con una especie de 3-4-1-2, con Nicolás González y Nahuel Molina por las bandas, con Alexis Mac Allister y Rodrigo De Paul en el centro, con Enzo Fernández un poco más liberado para acompañar a Lionel Messi y a Julián Álvarez. Los futbolistas no se adaptaron tan fácil a esos movimientos y por eso tardó en fluir el juego del elenco nacional. Todo hasta que la presión comenzó a dar resultados y desde entonces se jugó bien cerca del arco defendido por Bravo.

Desde la platea de prensa, los jugadores argentinos se parecieron a un Pac-Man y los chilenos a los fantasmitas atrapados. Empezaron a cortar alto Licha Martínez y Mac Allister y las situaciones de gol se sucedieron. La mayoría fueron remates lejanos (13 en la etapa inicial) que se fueron desviados. Messi estrelló un zurdazo en el palo.

El gol de Argentina y el alivio. Foto: EFE/EPA/JUSTIN LANE.El gol de Argentina y el alivio. Foto: EFE/EPA/JUSTIN LANE.

Y en un mediocampo muy congestionado, el aire fresco fue Nicolás González. Principalmente ubicado sobre la izquierda, fue siempre opción en ataque. Hasta se animó a meterse en ese berenjenal interno para asociarse con Messi y Julián. Justamente al de Calchín le entregó una asistencia tras escalar, pero le pegó mordido de zurda en el borde del área chica.

En el complemento, Argentina siguió haciendo méritos para sacar ventaja. Claudio Bravo fue clave para tapar dos: una ante Molina y la otra contra Nicolás González, con ayuda del travesaño.

La Scaloneta se quedó sin una marcha por el intenso calor en el lapso final. Ahí aparecieron dos remates lejanos de Rodrigo Echeverría y las atajadas del Dibu que siempre están. La segunda fue de colección y festejada. Ni siquiera dio rebote el arquero marplatense.

Entró Lautaro Martínez por Julián a falta de 20 minutos para que le quedara una, y le quedó: el Toro se encontró con un rebote y le rompió el arco a Bravo. No había otra manera de vencer al arquero chileno. Ya en el epílogo tuvo otro mano a mano, pero esta vez se impuso el ex compañero de Messi en Barcelona, que tuvo una noche destacada.

Ganó por la mínima Argentina y aseguró su clasificación, con algo de suspenso. Y con mucho de los Martínez.



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