El otro drama de las inundaciones en el sur de Brasil: cientos de perros en un shopping y el rescate de animales, de a decenas por hora

Los socorristas voluntarios a cargo de rescatar a personas afectadas por las severas inundaciones que sufre el estado sureño de Rio Grande do Sul, en Brasil, sumaron otro gran desafío: el de lograr el mismo objetivo con los animales.

Escenas como la del caballo inmóvil sobre un techo o la de un hombre junto a sus cuatro perros en bote, por quienes regresó contra el agua, pusieron de manifiesto otra cara del drama de las inundaciones en el sur brasileño.

"Caramelo", el equino que durante días estuvo parado sobre el techo de una construcción anegada, sensibilizó a toda la población. Las imágenes se volvieron virales.

En la zona del viejo Gasómetro de Porto Alegre, la capital del estado, se instaló uno de los principales puntos de salida de lanchas y desembarque de evacuados. Gran cantidad de personas rescatadas de la tragedia meteorológica llegan con animales, de a decenas, luego de pasar días mojados y faltos de alimento.

Un perro nada por una zona inundada en la ciudad de Porto Alegre. Foto EFEUn perro nada por una zona inundada en la ciudad de Porto Alegre. Foto EFE

La mayoría, reporta la agencia AFP, vienen de Eldorado do Sul, una ciudad cercana completamente devastada por las aguas del desbordado río Guaíba, una de las causas de los ya 144 muertos y más de dos millones de personas afectadas en esta región agrícola de Brasil.

A pocos metros, una estructura de tiendas de plástico crece cada día: es un "hospital de campaña" para recibir animales rescatados.

Allí reina un caos organizado: perros, gatos, conejos, gallinas, cerdos y también caballos que llegan completamente sedados para poder ser transportados, son sometidos a un proceso sistematizado de revisión, toma de fotografías que serán subidas a internet para tratar de dar con sus dueños, atención sanitaria y alimentación.

"Tenemos test rápidos. Si llegan con algún síntoma de enfermedad infectocontagiosa, los separamos (de los demás animales) para derivarlos a las clínicas y hospitales", explicó a AFP la veterinaria Cintia Días da Costa, de 48 años.

Cientos de perros rescatados de las indundaciones de Brasil esperan por un futuro en un estacionamiento de un shopping. Foto EFE / Sebastião MoreiraCientos de perros rescatados de las indundaciones de Brasil esperan por un futuro en un estacionamiento de un shopping. Foto EFE / Sebastião Moreira

Los animales llegan de a decenas por hora, muchas veces envueltos en mantas térmicas y en manos de rescatistas.

La mayoría de los rescatados son perros. Si los dueños no aparecen en algunas horas, son transportados por personas que se ofrecen a llevarlos, en sus vehículos, a albergues temporarios. Allí esperan a ser reclamados y si eso no ocurre, se les busca un hogar de adopción, explicó la coordinadora de eventos Cassia Hennig, de 26 años.

"Quiero contribuir de alguna forma y prefiero con los bichitos que son inocentes y no pueden desenvolverse solos", relató por su parte Priscilla Correa, de 51 años, otra mujer que se ocupa del salvataje de los animales.

El estacionamiento de un shopping, el refugio de los animales extraviados

Los caballos son tratados por especialistas en equinos y transportados en camiones, en muchos casos a universidades que ofrecen sus instalaciones para tenerlos provisoriamente, explica el veterinario Fernando González, de 51 años, mientras espera que reaccione un caballo de pelaje oscuro "muy temperamental".

En el sexto piso del estacionamiento de un shopping cercano al centro de Porto Alegre hay toneladas de bolsas con alimentos, recipientes de agua, algunos medicamentos, y en toda la extensión del lugar, cerca de 200 perros tienen un pequeño colchón, un bebedero y un comedero.

Un hombre acaricia a un perro rescatado de las inundaciones, en un refugio en Porto Alegre. Foto EFEUn hombre acaricia a un perro rescatado de las inundaciones, en un refugio en Porto Alegre. Foto EFE

Algunos juegan con sus cuidadores ocasionales, a los que conocieron hace pocas horas. Otros se ven muy abatidos y exhaustos tras una odisea que, en algunos casos, duró días hasta que pudieron ser extraídos de sus viviendas o rescatados del agua.

Por el lugar, también gestionado por voluntarios, circula de un lado a otro Fernanda Ellwanger de Lima, de 42 años, empleada pública especializada en educación de adultos.

El objetivo de crear este albergue "fue liberar espacio del lugar en donde los animales rescatados llegan", explicó.

"Nuestra sensación es que estamos haciendo algo para dar visibilidad a la causa animal. Tenemos que entender que la vida de los animales tiene valor. Tenemos que mostrar eso a la sociedad", añadió.

Fuente: AFP

DS

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