El papa Francisco le brindó un homenaje a las madres del mundo y llamó a participar del Jubileo de 2025 con un pedido especial

Asomado a la ventana de su estudio en el tercer piso del Palacio Apostólico del Vaticano, el papa Francisco (87) se mostró bien de salud. Este domingo, pidió y encabezó el aplauso que se transformó en una ovación por parte del gentío que lo veía y escuchaba desde la plaza de San Pedro, dedicado todas las madres del mundo en su día.

La fecha es festejada hoy en Italia y el 20 de octubre en Argentina. Mientras aplaudía con entusiasmo, también se mostró conmovido porque pidió recordar a “las madres que ya no están entre nosotros sino en el cielo”.

Tras el habitual rezo del Ángelus, que culminó con la bendición del Papa, abogó la disponibilidad de la Santa Sede para facilitar un intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania que ha llegado a su quinto año con muertos, heridos y destrucción que registran cifras impresionantes.

Además, el Papa entregó la Bula “Spes non confundit” (“La esperanza no defrauda”), que convoca al Año Santo de 2025, con muchos preparativos realizados en Italia para facilitar el acceso a la ciudad del Vaticano y a los otros lugares de celebración que tendrán lugar el año próximo.

Francisco anunció qué abrirá una Puerta Santa en una cárcel. También hizo llamados en favor de los detenidos, enfermos, ancianos y jóvenes que sufren por el consumo de droga.

El pontífice argentino invocó a la esperanza como donación al Jubileo 2025 “por un mundo signado por el ruido de las armas de muerte la destrucción y el odio hacia el prójimo”.

El Papa señala en la Bula la esperanza de un bálsamo que Francisco quiere extender sobre la heridas de una humanidad que carece de una memoria de los dramas del pasado y es sometida “a nuevas y difíciles pruebas que ve a tantas poblaciones oprimidas por la brutalidad de la violencia”.

Jorge Bergoglio evocó también a “tantas poblaciones oprimidas por la brutalidad de la violencia y el crecimiento exponencial de la pobreza no obstante los recursos no faltan”.

En la Bula del Año Santo de 2025, el Papa recuerda el Jubileo Extraordinario de la Miseria, realizado en 2015. También el documento se refiere al futuro, o sea, la celebración en 2033 de los 2.000 años de la Redención.

La Bula de convocatoria al Año Santo del año próximo contiene también súplicas y propuestas como aquella a los Gobiernos de dar amnistías y condonar las penas de los detenidos. También propone un Fondo Mundial para eliminar el hambre con dinero destinado a las armas.

Además de la apertura de una Puerta Santa en una cárcel, tendrá como tema principal lo “Peregrinos de la Esperanza”, que se refiere a los fieles que llegarán a Roma y a todos aquellos que no pudiendo arribar a la ciudad de los apóstoles celebrarán el año jubilar en las Iglesias particulares.

Vaticano, corresponsal

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