De los lectores: cartas & e-mails


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En el kirchnerismo se canta una consigna política: “La patria no se vende”. Pero sucede que diversos hechos demuestran lo contrario al respecto. En 2017, Cristina Kirchner y una parte del Congreso aprobaron un acuerdo para permitir a China, por 50 años, emplazar en Neuquén una base de 200 hectáreas. Asimismo, los argentinos debemos pagar por la estatización de YPF la monstruosa suma de dieciséis mil millones de dólares al fondo de inversión que les compró sus derechos accionarios a los Eskenazi, y por la deuda del cupón PBI deberemos pagar por indemnizaciones y daños mil trescientos treinta millones de euros más sus intereses. En estos dos últimos casos hubo una evidente mala práctica. Como vemos, la patria y la soberanía se venden fácilmente y sin consecuencias.

Horacio Raúl Peluffo

DNI 4.425.292

Vimos el miércoles a los senadores presentes, a las fuerzas de seguridad presentes, a los manifestantes presentes y al vandalismo presente. ¿Veremos a la Justicia presente?

María Teresa Ezcurra

DNI 11.265.171

Pude ver en un video personas cortando la avenida sobre el Congreso. Entre ellas, un hombre se destacaba, gritando: “Soy diputado de la Nación”, sobreactuando el prolijo y respetuoso trabajo de los uniformados. Justamente, un funcionario público que cometa cualquier delito, como cortar una calle, por ejemplo, debería tener una penalidad mayor que la de los ciudadanos comunes. Evidentemente, los políticos no se han dado cuenta de que la gente de a pie está harta de soportar la soberbia de estos personajes nefastos que se sienten con derechos superiores al resto de los ciudadanos.

Mariano Maurette

DNI 14.043.958

Allá por los años 40, cursé segundo y tercer grado de la primaria con muchísimas dificultades. Era la época en que se evaluaba el mérito y yo estaba calificado entre los últimos de la clase. Entonces, repetí tercer grado. El cambio importante fue el encuentro con mis nuevos compañeros, pero al poco tiempo ya eran mis nuevos amigos… y resultaron serlo para toda mi vida. Y cuando llegué a sexto grado, durante un bimestre fui el primero de la clase. Mi mayor frustración fue tener que soportar aquellos primeros años en que no tenía el nivel para poder comprender lo que requerían los cursos. La repitencia fue una bendición, porque me permitió recuperarme y salir adelante. Mi experiencia fue exactamente al revés de lo que preconiza Axel Kicillof, con sus falsas teorías estigmatizantes y su objetivo evidente de embrutecer a los chicos.

Pablo F. Marchetti

DNI 6.002.426

El 9 de noviembre de 1976, en Tolosa, provincia de Buenos Aires, personal policial detuvo en la calle a un integrante del Ejército Montonero, Marcelo Gabriel José Bettini (hermano del exembajador K en España que le presta un departamento de dos millones de dólares al doctor Lijo –la nacion 6/6/24, página 19–), quien al ser detenido dijo: “Ya tomé la pastilla”, y falleció instantes después. Montoneros ordenaba a sus militantes a portar cianuro e ingerirlo ante el riesgo de detención. Escenas como esta se repitieron muchas veces, sin que el personal legal interviniente tuviera relación alguna con esas muertes, pero igual fue escandalosamente condenado. Concretamente en la causa Nº 3389, pese a su perfecto conocimiento de la verdad, los jueces Carlos Alberto Rozanski, Pablo Jantus y Pablo Vega condenaron a prisión perpetua a los policías Julio César Garacho y Horacio Elizardo Luján, y a quien fuera ministro de Gobierno en esa época, el doctor Jaime L. Smart, sin que ninguno tuviera relación con la ingesta del veneno. En el caso de Smart, no solo no tuvo vínculo con el hecho, sino tampoco con la policía provincial, como está perfectamente demostrado en la causa. Los jueces de la Cámara de Casación Daniel Antonio Petrone, Ana María Figueroa y Diego G. Barroetaveña confirmaron esa impúdica sentencia. Se los condenó de por vida, no por un homicidio, sino por un suicidio. Smart lleva 16 años privado de su libertad, esperando con casi 89 años recuperarla merced a un fallo de la CSJN que se hace esperar.

Enrique Munilla

DNI 4.433.538

Me dirijo a ustedes como vecina del Parque Centenario para expresar mi preocupación por la creciente cantidad de vendedores ilegales que rodean este espacio verde. Cada fin de semana, la feria de artesanos es un punto de encuentro cultural y social. Sin embargo, la presencia de manteros y vendedores no autorizados no solo infringe las normativas vigentes, sino que también afecta la experiencia de quienes buscamos apoyar el trabajo legítimo y el arte local. Es desalentador observar cómo, semana tras semana, el gobierno de la ciudad parece hacer caso omiso de esta situación, dejando que la venta ilegal prolifere sin control. Esta falta de acción no solo perjudica a los vecinos, que no podemos transitar; a los artesanos, que cumplen con sus obligaciones, sino que también transmite un mensaje de indiferencia hacia la legalidad y el orden público. Hago un llamado a las autoridades para que implementen medidas efectivas que garanticen el respeto a las leyes y el derecho al trabajo de los artesanos. Es esencial que se restablezca la integridad del Parque Centenario como un lugar de encuentro seguro y regulado. Confío en que mi voz, junto a la de muchos otros vecinos, sea escuchada y que pronto veamos un cambio positivo en la gestión de nuestro espacio público.

Adriana Griecco

DNI 10.403.304

No me parece lógico que la UAR gaste dinero del deporte para rescatar al señor Isgro de su suspensión por cinco fechas. Me parece malo como antecedente deportivo no solo por lo económico, sino porque fue suspendido a causa de una acción que fácilmente podría haber lastimado brutalmente a otro deportista. Entiendo que hoy hay que ganar sí o sí, y a eso se lo llama gloria, pero el deportista debe cultivar no solo su cuerpo, sino su mente para honrar el deporte que practica.

Fernando Carlos Muller

DNI 4.418.143

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