Nadie deja su lugar, aunque lo parezca


Todavía no terminó de alumbrarse la Ley Bases, porque entre otras cuestiones vamos de fin de semana largo en fin de semana extralargo, y los primeros en disfrutar de las mieles del descanso suelen ser los legisladores nacionales con eso de trabajar lejos de sus hogares, pero ya comienzan a emerger los interesados en sumarse al Congreso el año que viene. Es bastante lógico: en un semestre, hubo apenas un mes de verano de mucho trabajo y pocos resultados, y después se amesetó el entusiasmo por sacar al país de la crisis. Y así llegamos a mitad de junio esperando una ley, aunque controvertida, con la que el presidente Javier Milei jura que sacará al país adelante.

¿Quién no quiere tener un trabajo donde se haga poco y se cobre muy bien? Es increíble que no se candidateen en aluvión profesiones y oficios mal pagos como los docentes y las enfermeras. Larguen el pizarrón y las jeringas que en el Congreso hay poco para enseñar y curar, pero mucho para disfrutar. El senador Martín Lousteau, por caso, podría hacer una tesis sobre cómo llegar cómodo a fin de mes, ser el presidente de la UCR y votar a contramano de sus correligionarios.

Esta última semana un amigo entrañable, que prefiere el anonimato, me recordó su apotegma inoxidable: “¡Cuánto quedará por rapiñarle al Estado argentino que los dirigentes no largan jamás la política!”. Y mientras esta cronista intentaba desmentirlo con el ejemplo de una dirigente que se abrazó a las redes sociales con diseños de moda para adultas mayores, resulta que la “influencer” anunció que será candidata en 2025. Líder de la Coalición Cívica, nacida radical, y que transitó por varias alianzas variopintas –de Pino Solanas a Horario Rodríguez Larreta–, Elisa Carrió decidió su regreso a la arena política. Sí, parece que la República sigue en riesgo. Pero no carguemos las tintas sobre Carrió, porque también está listo para salir del ostracismo el excandidato presidencial del kirchnerismo y exministro de Economía Sergio Massa. Y tampoco Pablo Moyano se irá del país, aunque lo prometió, si se aprueba la Ley Bases. Ricardo Quintela no renunció a gobernar La Rioja, aunque Milei venció a Massa en la segunda vuelta electoral. “Están vendiendo una ilusión”, advirtió Carrió sobre el Gobierno y las promesas de campaña del presidente libertario. Pero ¿qué político no vende una ilusión? Ni siquiera quien cinco veces anunció su retiro, a un promedio de cada tres años, siempre vuelve sobre sus pasos y se autocandidatea.

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