Venden una conocida fábrica de galletitas

La operación se cerró con muy bajo perfil y arrancó primero como una alianza que luego avanzó un paso más. Argensun Foods, el grupo argentino fundado por la familia Díaz Colodrero y liderado por Pablo Tamburo, adquirió el 50% del capital accionario y el control estratégico de la operación de la fabricante de galletitas Tía Maruca.

Eso le permitió a la firma que tiene su planta principal en San Juan, donde antes funcionaba PepsiCo, homologar el concurso de acreedores en el que se encontraba Tía Maruca, además de poner al día los sueldos y pasar a cero los cheques rechazados.

El CEO de la empresa, Pablo Tamburo, resumió los últimos pasos antes de llegar a la compra de Tía Maruca y la transformación estratégica que encara el grupoGentileza

“Es cierto. Nosotros estábamos buscando una marca que generara nostalgia y que a su vez nos ayudara en nuestra transformación estratégica de firma agroindustrial a compañía de alimentos”, admitió Tamburo, quien hoy lidera las operaciones del grupo que es el principal productor y exportador de semillas de girasol confitero y ciruelas deshidratadas del país y uno de los principales exportadores de maíz pisingallo, chía, frutos secos y legumbres.

El ejecutivo adquirió también otra compañía para sumar el negocio lácteo, aguas minerales y el de jugos de fruta a su portafolio. Se trata de una empresa llamada Rojas Proyecto III, más conocida por sus marcas de leche, yogures y chocolatadas Plenty y de jugos Pura Fresh. Los fundadores de esa firma son los hermanos Paschetta de los que uno fue exgerente general de la láctea Sancor. La firma produce unos 4 millones de litros por mes y tiene como objetivo posicionarla a nivel nacional. Los fundadores continúan en la gestión.

Tía Maruca compró a PepsiCo la planta donde se fabrican las galletitas Toddy en 2020; allí se producen ahora las Dale y las Tía Maruca

“Nuestro objetivo es transformarnos en un grupo nacional de alimentos y ya no solo una firma agropecuaria. Por eso vamos a seguir avanzando en este sentido”, agregó Tamburo en diálogo con LA NACION. Y añadió: “Tanto con Tía Maruca como con Dale el objetivo es aprovechar la red de distribución que ya tenemos con Pipas, con la cual estamos presentes en nueve de cada diez kioscos que hay a nivel nacional. Queremos profundizar también en nuestro portafolio de ventas para la red”, sumó.

Tras las adquisiciones, Argensun Foods rearmó su _holding_en las siguientes compañías:

• Green Union: dedicada a la biotecnología alimentaria. Cuenta con el breeding de semillas de girasol confitero más importante a nivel global.

• Argensun Industrial: busca una integración desde la producción agrícola hasta el proceso de envasado y cuenta con seis plantas de snacks saludables, galletitas, jugos de fruta, leche y lácteos y agua mineralizada.

• Pronovelties: comercializadora y distribuidora de marcas a nivel nacional y países limítrofes.

• Granaris: exportadora de alimentos a 70 países con oficinas en Europa, Norte de África y Oceanía.

• Full Grace Foods: con base en Madrid, España, brinda servicios de abastecimiento al sector de hoteles, restaurantes y catering en Europa.

• Bamba: soluciones financieras para empresas y productores del agro.

Tía Maruca, fue fundada en 1998 por Alejandro Ripani, quien hoy sigue como accionista y trabaja en la firma. Tuvo durante los últimos años problemas financieros que la llevaron a un concurso de acreedores que este año fue homologado. Sin embargo, la semilla de Tía Maruca nació mucho antes que en 1998. En 1972, Cliver Ripani, padre de Alejandro, fundó la fábrica de galletitas RC, que produce crackers con y sin sal, galletitas dulces azucaradas y de hojaldre.

En esa fábrica, Alejandro dio sus primeros pasos en el rubro y aprendió el oficio. En 1998 decidió fundar su propia empresa. El nombre surgió de que, en los inicios de la compañía, Ripani había firmado un acuerdo con la cocinera Doña Petrona para el uso de la marca. Como el trato se cayó, el diseñador que hacía el logo propuso el nombre de su tía, Maruca.

En 2017 la compañía dio un gran paso. Adquirió la planta Dilexis en San Juan, en la que la multinacional Pepsico fabricaba galletitas como las Toddy. La operación contempló el traspaso de algunas marcas de galletitas de Pepsico, como Dale y Argentitas, y un contrato por tres años para que Tía Maruca continuara produciendo las Toddy en San Juan, aunque la marca seguiría perteneciendo a Pepsico. En ese entonces, se calculaba que Tía Maruca controlaba 5% del mercado local de galletitas, que está liderado por Bagley (un joint venture entre Arcor y Danone) y Mondelez (la exTerrabusi).

Ese mercado de galletitas local es grande: más específicamente, el segundo del país en volumen de ventas por detrás de las bebidas. Es un negocio que se traduce en un consumo de 12 kilos por persona al año, según datos de la industria. Esta cifra de consumo local de galletitas duplica lo que se come, por ejemplo, en Estados Unidos o México, y está por encima de la media de América Latina, que se ubica en seis kilos por habitante al año. Solo es superado por países como Bélgica y Holanda, que tienen un consumo de este producto de 15 kilos per cápita anual.

Por su parte, Argensun produce las populares Pipas, la marca que llevó al girasol confitero a los kioscos desde la década del 90 y se convirtió en el genérico de la categoría. Se lanzaron en 1996 y se hicieron populares en 1998 gracias al impulso de Cebollitas, una serie que se hizo célebre en la tv infantil de por entonces. Hoy, desde la empresa aseguran que la marca tiene más del 70% de market share y el resto se divide en unas 60 etiquetas que se comercializan principalmente en el interior del país. “Todo el tiempo renovamos nuestro portafolio pero sobre todo nos permite estar cerca y sentir las nuevas tendencias de los consumidores”, dice Tamburo.

La firma la fundaron hace más de 30 años los hermanos Diaz Colodrero -Pablo, Javier y Fernando, que hoy son miembros del directorio-, y se dedicaba exclusivamente a especialidades agrícolas. En 1989 cuando la híper arreciaba la Argentina y tras dos años de sequía en Estados Unidos, Los hermanos comenzaron a dedicarse a la exportación de productos de las economías regionales y descubrieron en el girasol confitero un nuevo eje estratégico.

“El consumo de las Pipas fue lo que nos permitió despegar. Sabíamos que la idea de un snack como el nuestro funcionaba en distintos países y era un consumo muy cultural, muy maduro, pero nos dimos cuenta que el nuevo camino iba por el valor agregado”, describe Tamburo.

Por su parte, Plenty y Pura Fresh, son dos marcas que surgen también de la compañía familiar de los hermanos Paschetta. Su fuerte son los jugos listos en sus variedades naranja, manzana y multifruta. Sin conservantes ni colorantes. También el negocio de la leche, yogures y chocolatadas. Producen principalmente en la ciudad de Rojas, provincia de Buenos Aires.

 

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