Un sanjuanino quedó bajo la lupa de la Justicia tras las denuncias que recibió por estafa

Un sanjuanino quedó bajo la lupa de la Justicia tras las denuncias que recibió por estafa, después de que tres familias aseguraran que les vendió terrenos fantasmas en el Médano de Oro, en Rawson. Según informaron fuentes judiciales, los hechos se registraron cuatro años atrás y por ello la fiscalía trabaja para reunir pruebas que den sustento al caso para la formalización y, como consecuencia, el pedido de captura para el acusado.

Todo comenzó en 2020, cuando el denunciado -cuya identidad aún no pude ser develada para no entorpecer la investigación- ofreció lotes a la venta a precios que llamaron la atención de las primeras víctimas. A pesar de que las mismas ofrecieron adelantos económicos, cuando quisieron apropiarse de lo que creían que estaban comprando, descubrieron que los terrenos pertenecían a otra persona; lo que echó por tierra cualquier tipo de validez de sus operaciones.

Tras haber resultado engañadas, las dos primeras familias que intentaron recuperar el dinero (no trascendió la cifra) no pudieron contactar al sujeto que las había embaucado, puesto que se marchó de la provincia y su paradero es desconocido. Por tal motivo y quizás resignadas por la situación, desistieron de iniciar acciones legales hasta que fue creada la UFI de Delitos Informáticos y Estafas -a principios de 2024- y finalmente radicaron la denuncia.

Y mientras la investigación preliminar avanzaba con la recolección de pruebas, una tercera víctima volvió a apuntar contra el mismo sospechoso que actuó bajo una modalidad similar y, tras aportar otros elementos a la instrucción, la causa quedó cerca de formalizar; algo que podría ocurrir en las próximas semanas, al igual que la solicitud por parte del fiscal Pablo Martín de detención del denunciado.

Esta no es la primera vez que se denuncian estafas con terrenos en el Médano. El año pasado trascendió que se había construido un loteo en dicha localidad sobre un terreno fiscal y que en el mismo ya habían decenas de viviendas edificadas. A pesar de que las compras se hicieron de buena fe, los damnificados descubrieron el ilícito cuando intentaron escriturar.

Incluso, desde la propia Dirección de Planeamiento habían alertado sobre las maniobras delictivas que, en algunos casos, presentaban subdivisiones ilegales que más tarde significarían un grave perjuicio para los compradores. El titular de la repartición, Federico Manini, sostuvo que un lote de 800 metros cuadrados que había sido aprobado como tal se dividía en dos de 400 metros cuadrados.

Acorde detalló el funcionario, el hecho de falsear ese tipo de datos y no informar a los compradores de los terrenos individuales resultaba una estafa no sólo contra los particulares, sino también contra el Estado.

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