Atlanta, la ciudad en la que Lionel Messi nunca jugó y donde la Selección Argentina se volvió una atracción turística


Atlanta hace años que dejó de estar en el podio de las ciudades más habitadas de los Estados Unidos. Según los últimos registros de 2020, apenas ingresa en el Top 40 con casi medio millón de personas. Pero hay un motivo por el que en los últimos cinco días se ha revolucionado: la presencia de la Selección Argentina para el debut ante Canadá en la Copa América 2024 generó un atractivo especial, similar a los sitios icónicos que ofrece la capital del estado de Georgia.

La masa albiceleste que fue aumentando se agolpa en las afueras del hotel Westin, en el casco céntrico, y en el campo de entrenamientos de la Universidad de Kennesaw, pese a que el objetivo de máxima de los fanáticos es ver a la distancia a los jugadores del equipo campeón del mundo, que miran y levantan las manos para devolver los alaridos. Ojo: todavía no hay ningún indicio de que este jueves arranca la Copa América y con cualquier habitante que se interactúa la desconoce.

Según la previsión de la cónsul argentina en Atlanta, Alana Lomonaco, la mitad de las 71.000 butacas disponibles en el impactante estadio Mercedes Benz estarán ocupadas por fanáticos de la Albiceleste. Muchos viven en el estado, otros en ciudades cercanas y hasta hay una caravana prevista desde Miami -donde vive la comunidad argentina más grande- para recorrer las diez horas de viaje que separan una ciudad de otra.

Hay un atractivo especial: Lionel Messi no jugó ninguno de sus 42 partidos en suelo estadounidense en Atlanta. Pudo haber tenido su primera vez cuando el 16 de septiembre pasado el Inter Miami visitó al Atlanta United de Thiago Almada, pero el rosarino se quedó en Florida porque venía con molestias físicas y generó decepción, como en cada ausencia desde su llegada a la MLS. Incluso tuvo que salir a aclarar que no se trataba de un descontento porque el césped de este campo de juego es artificial. El domingo pasado fue reemplazado por panes de pasto natural, que todavía están asentándose.

Foto: Matias Arrascoyta - Enviado especial de ClarínFoto: Matias Arrascoyta – Enviado especial de Clarín

Las recomendaciones que se emitieron con bastante antelación para aquellos que desembarquen a alentar a la Selección en el primer paso del camino a la defensa del título son claras: evitar consumir alcohol o utilizar fuegos artificiales en espacios públicos, ya que se debe tener un permiso especial. Habrá varios lugares de encuentro para realizar la famosa ‘previa’ de los hinchas argentinos, en cercanías del estadio ubicado sobre la avenida Martin Luther King -muy cerca está su estatua-, asesinado en 1968 para transformarse en la bandera del reclamo por los derechos civiles y que convirtió a la ciudad en epicentro de la lucha racial.

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Dentro de mucho verde que los locales utilizan para realizar ejercicio cuando baja el sol -el promedio de temperatura de estos días rondó los 35 grados por la tarde-, los rascacielos dominan la escena. Por la noche, cuando llega el momento del descanso y las oficinas están cerradas, proliferan los ‘homeless’ que caminan por las calles céntricas y duermen en los pórticos de los edificios. Impacta la cantidad, o al menos no la vincula a miles de kilómetros de distancia.

El Centennial Olympic Park es impactante. Por sus 85.000 metros cuadrados, por la fuente de aguas danzantes, por la rueda Sky View que funciona como bar giratorio, por la cantidad de monumentos dedicados a la edición 1996 de la máxima cita deportiva que se realizó en esta ciudad y también por el recuerdo del atentado en plena celebración que impactó al mundo entero aquel 27 de julio, cuando la explosión de un artefacto dejó dos muertos y más de un centenar de heridos.

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El acuario -considerado el más grande del mundo hasta 2012 y con una entrada a unos 40 dólares-, la sede central de la cadena de noticias CNN y el museo de Coca-Cola, donde se puede ver la bóveda que guarda la receta original de 135 años de la bebida gaseosa más consumida del mundo, completan la trilogía de principales atracciones que cualquiera que pase por Atlanta tiene que visitar.

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Cinco datos del estadio que Messi quiere sumar a su lista

Entonces, sumará una cancha más en su extensa lista el capitán de la Selección Argentina cuando, con la cinta de capitán en el brazo izquierdo, empiece a transitar el césped del estadio Mercedes Benz. Aquí debería volver el 18 de septiembre de 2024, cuando el Inter Miami tenga que visitar al Atlanta United.

Si bien el coloso tiene capacidad máxima para 74.800 personas en encuentros de la NFL, para partidos ‘normales’ de MLS su aforo se reduce a 42.500 localidades. En ocasiones especiales la capacidad se expande y congrega a más de 70.000 espectadores.

Su costo de construcción fue de 1.6 billones de dólares y se finalizó en 2017. El techo es retráctil, se abre y cierra en forma de flor, para equilibrar la temperatura en los momentos extremos del termómetro durante el año. Además, cuenta con un sistema de gestión de aguas pluviales, que acumula, filtra y redistribuye lo acumulado por lluvias en una ciudad que ha sufrido inundaciones, por su ubicación en la cabecera de la cuenca de Proctor Creek que fluye al oeste hacia el río Chattahoochee.

Por todo esto fue el primer estadio en todo el mundo en recibir la certificación Platinum de eficiencia y uso total de recursos (TRUE), «ambientalmente codiciada», según se refleja en su web oficial.

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