Ahora, vamos por los juegos Olímpicos


Catalina Turienzo tendrá su debut olímpico en París 2024, donde será la representante argentina en la Fórmula Kite del yachting. Y no podría haber cerrado de mejor manera su preparación de cara a los Juegos Olímpicos. Porque con apenas 18 años, se coronó campeona mundial juvenil en el certamen ecuménico sub 21 que se disputó en Gizzeria, Italia, la semana pasada.

La bahiense, que el año pasado se colgó la plata en esa clase en los Juegos Panamericanos de Santiago y consiguió así el cupo olímpico, firmó una actuación brillante en las regatas que se corrieron en la Hang Loose Beach, de la región de Calabria. Y se subió a lo más alto del podio, por delante de la francesa Lysa Caval, ganadora del título el año pasado, y la turca Derin Atakan, quienes se llevaron la plata y el bronce, respectivamente.

«Esto es increíble, estoy muy, muy feliz. Entrené un montón para esto. Agradezco a todos lo que me apoyan. Me sentí bastante sólida esta semana, estuve concentrada y ahora me siento feliz y muy emocionada. ¡Ahora vamos por los Juegos Olímpicos!», dijo, emocionada, Cata.

Turienzo ganó 12 de las 16 regatas clasificatorias y, junto a Caval, se metió directamente a la serie final, en la que la primera de las cuatro finalistas que conseguía tres victorias se coronaba. La argentina arrastró dos puntos/victorias de ventaja por su sólido rendimiento en las regatas previas y le alcanzó con sumar una más para conquistar la medalla dorada.

Cata creció en contacto con la arena y el mar, porque pasaba mucho tiempo del año con su familia en Monte Hermoso. A los cinco años, tras varios veranos viendo a sus papás hacer Kite como hobbie, empezó a tomar clases. Y en 2019, cuando se puso como meta competir en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar 2022, le pasaron el teléfono del entrerriano Federico Aguilar, quien había empezado a trabajar en un proyecto serio para clasificar en Kite a Santiago 2023 y se terminó transformando en su entrenador y en parte de su familia.

El sueño olímpico de la bahiense se truncó cuando la cita del país africano fue cancelada por la pandemia de coronavirus. Pero ella siguió trabajando junto a Fede -hoy de 47 años y a quien muchos confunden por su padre en los torneos- con un objetivo aún más grande: París.

El primer escalón para llegar a los Juegos franceses eran los Panamericanos de la capital chilena. Los dos consiguieron la clasificación a esos Juegos continentales, en los que Turienzo se subió al segundo escalón del podio al quedar segunda tras la Medal Race que se corrió en la playa El Quisco. La medalla, además, le aseguró un lugar en el torneo olímpico de 2024.

«Todavía estoy procesando todo. Estoy feliz, porque la verdad es que hay mucho trabajo detrás. Siempre con Fede (Aguilar, su entrenador) decimos que las medallas se ganan entrenando, así que entrenamos muchísimo para esto. Estamos felices de que este campeonato pudo reflejar todo lo que trabajamos. Hoy festejamos esta medalla y la clasificación a los Juegos, pero la idea es seguir entrenando y tratar de representar lo mejor posible a Argentina y dejar la bandera lo más alto posible en París», le dijo Cata a Clarín, poco después de subirse al podio y abrazar la medalla.

Turienzo tendrá su debut olímpico en París. Foto @kiteclassesTurienzo tendrá su debut olímpico en París. Foto @kiteclasses

Ese resultado sorprendió, porque Cata evolucionó a pasos agigantados desde que empezó a entrenar con Aguilar. En 2022, ganó la plata en el Campeonato Panamericano de Maranhão, Brasil, y fue cuarta en el Mundial Juvenil de La Haya. En febrero de 2023 quedó quinta en el Panamericano de República Dominicana de marzo; octava en el Mundial Juvenil de Gizzeria, de julio; y finalizó 32ª (como la mejor sudamericana) en el Mundial de Vela de La Haya que se realizó en agosto. Y le puso la frutilla al postre con la impresionante actuación panamericana.

La bahiense había rendido antes de viajar a Santiago el examen de ingreso a Medicina de la Universidad Austral. Su plan era enfocarse más en los libros en este 2024, pero el boleto a París cambió los planes.

Ahora, a menos de un mes de su debut en el torneo olímpico (su clase competirá entre el 4 y el 8 de agosto), conquistó un título mundial que alimenta la ilusión de firmar una gran actuación en las aguas de la Marina de Marsella.

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