Caster Semenya defiende su caso y espera «abrir la vía para que las mujeres hiperandrógenas no sean discriminadas»

Caster Semenya defiende su caso y espera "abrir la vía para que las mujeres hiperandrógenas no sean discriminadas"

Privada de competir debido a una tasa de testosterona particularmente elevada, la atleta sudafricana Caster Semenya, de 33 años, defendió de nuevo su caso el miércoles, ante la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y espera "abrir la vía" de otras deportistas hiperandrógenas.

La decisión de la Gran Sala,que no se espera hasta dentro de varios meses, será "muy importante", declaró Caster Semenya ante la audiencia, que terminó a las 12h00 locales (10h00 GMT). La atleta espera "abrir una vía para mujeres jóvenes" con el objetivo de que no sean "deshumanizadas y discriminadas".

La doble campeona olímpica de los 800 metros (2012 y 2016) y triple campeona del mundo (2009, 2011 y 2017) produce de manera natural un exceso de hormonas masculinas (andrógenas), que son susceptibles de agrandar la masa muscular y mejorar su rendimiento deportivo.

Desde 2018la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics) impone a los atletas hiperandrógenos a reducir su tasa natural de testosteronacon un tratamiento hormonal para poder participar en competiciones internacionales en categoría femenina, algo que rechaza Semenya, privada por ello de correr en su distancia fetiche.

"Tratamiento nocivo e inútil"

La sudafricana tuvo que elegir entre"salvaguardar su integridad y dignidad personales quedando excluida de la competición" o "sufrir un tratamiento nocivo, inútil y llamado correctivo", expuso su abogada Schona Jolly.

La abogada repitió durante la audiencia que "la señora Semenya es una mujer. En su nacimiento le asignamos el sexo femenino, legalmente y en los hechos".

Objeto de debate desde sus primeras apariciones en torno a su apariencia física, privada de competir una primera vez durante 11 meses y obligada a someterse a "tests de feminidad"que permanecen secretos, la sudafricana dirime una batalla legal desde hace años para poder competir sin tratamiento. Fue autorizada a correr de nuevo en julio de 2010, pero en 2018, el reglamento de World Athletics lo cambió todo.

Dicho reglamento fue aprobado por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS, con sede en Lausana) en 2019, y después confirmado por el Tribunal Federal de Lausana, que había antepuesto en agosto de 2020"la equidad de las competiciones" como "principio fundamental del deporte", debido a que una tasa de testosterona comparable al de los hombres confiere a las atletas femeninas "una ventaja insuperable".

Los recursos de Semenya contra ambas instituciones fueron rechazados, pero obtuvo la razón ante el TEDH el pasado 11 de julio. La corte con sede en Estrasburgo estimó que la decisión de la justicia helvética constituía una discriminación y una violación de su vida privada.

Sin embargo las autoridades suizas, con el apoyo de World Athletics,apelaron ante la Gran Sala del tribunal europeo.Durante la audiencia, que duró tres horas este miércoles, Adrian Scheidegger, representante del gobierno suizo, defendió la inadmisibilidad de la solicitud yafirmó que no había violación de los artículos 8, 13 y 15 del Convenio Europeo de Derechos Humanos relativos a la discriminación y a la vida privada.

Decisión en varios meses

La abogada de Caster Semenya destacó que su cliente había "perdido años de carrera".La decisión de la Corte, que será definitiva,"tendrá un impacto profundo sobre su vida personal y profesional, además de sobre la vida y dignidad de otras muchas deportistas internacionales", añadió Jolly.

"No se trata de mi carrera, si no de defender lo que es justo, de ser la voz de quienes no pueden pelear por sí mismos",afirmó Caster Semenya, que no ha vuelto a correr desde marzo de 2023.

La sentencia publicada en julio por el TEDH, no obstante, no invalidaba el reglamento de World Athletics ni abría directamente la vía a una participación de Semenya en los 800 m sin un tratamiento.

World Athletics endureció incluso en marzo de 2023 su reglamento respecto a las atletas hiperandrógenas, como Semenya, que ahora deben mantener su tasa de testosterona por debajo del límite de 2,5 nanomoles por litro durante 24 meses (en lugar de 5 nanomoles durante seis meses)para competir en categoría femenina, sin importar la distancia.

Esta interminable batalla judicial está teniendo un coste financiero enorme para Semenya, que no ha corrido desde marzo de 2023 y que en febrero pasado abrió una colecta para recibir donaciones.

Sus consejeros sudafricanos, que trabajan desinteresadamente, estimaron que los costes judiciales podrían rondar los 170.000 euros (unos 183.000 dólares). "Es una locura absoluta, completamente alucinante, ridículo. Es por ello que apelamos al público",explicó su abogado Gregory Nott.

Con el apoyo de su país

El Gobierno de Sudáfrica mostró su apoyo a la atleta Caster Semenya ante la audiencia que debe celebrarse este miércoles para que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo se pronuncie sobre el recurso interpuesto por Suiza, condenada por discriminar a la deportista.

"Todo deportista, independientemente de su género o atributos físicos, debería tener derecho a competir sin enfrentarse a obstáculos injustos", dijo en un comunicado la directora general en funciones del Departamento (Ministerio) de Deportes, Artes y Cultura de Sudáfrica, Cynthia Khumalo.

"Confiamos en que la sentencia de la Gran Sala (del TEDH) respetará estos principios y brindará un resultado positivo para Caster y todos los deportistas afectados por desafíos parecidos", añadió Khumalo.

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