Poco pudo hacer Francisco Cerúndolo sobre el césped de Queen’s ante un Alcaraz implacable


Carlos Alcaraz hizo la transición del polvo de ladrillo al césped sin ningún problema y, a nueve días de su consagración en Roland Garros, necesitó apenas una hora y 22 minutos para superar a Francisco Cerúndolo, con quien había entrenado en la previa al debut, y arrancar con el pie derecho la defensa de su título en el ATP 500 de Queen’s. El murciano, número dos del mundo, se impuso por 6-1 y 7-5 ante el argentino, que tuvo sus chances en el segundo set, pero no las pudo aprovechar.

En el que fue el primer duelo entre ambos a nivel ATP (habían jugado solo un Future en 2019), el español arrancó intratable. Pura solidez en el primer parcial, sacó muy rápido una ventaja de 5-0, con una efectividad de 80 por ciento con su primer y su segundo servicio y quiebres en el segundo y el cuarto games. El porteño, 26° del ranking, consiguió sostener su saque en el sexto juego y descontó 1-5, pero ya no pudo remontar la diferencia que había sacado su rival.

Carlitos, el jugador más joven de la historia en conquistar trofeos en Grand Slams en tres superficies diferentes, bajó un poco la intensidad en el segundo capítulo, se equivocó un poquito más y estuvo menos fino con sus tiros. Y eso le permitió a Cerúndolo meterse de nuevo en partido.

Fran, que el año pasado fue campeón en Eastbourne y fue el primer argentino en ganar un torneo en césped desde 1995, se animó a arriesgar más y a jugar un poco más agresivo y se plantó ante el ex número uno. Un quiebre en el segundo game le permitió adelantarse 3-0. Sacó para el set con el marcador 5-3, pero cedió su servicio. Y tuvo tres break points, también para cerrar el parcial, en el game siguiente, que tampoco pudo aprovechar.

A un jugador como Alcaraz, no hay que darle vidas extras. El español, potenciado tras haber superado esos momentos complicados, concretó otro quiebre en el 11° game y se puso 6-5. Y luego selló el triunfo con un impecable turno de saque.

El murciano, que el año pasado ganó este certamen y también Wimbledon, sumó su 13ª victoria consecutiva en césped, una superficie en la que hasta hace doce meses no se sentía del todo cómodo y en la que siente que aún tiene margen de mejora.

«No importa los torneos que haya jugado y lo que haya conquistado, sigo aprendiendo. Hoy no jugué como en la final del año pasado acá o como en Wimbledon. Tengo que seguir mejorando cada día. Cada vez que entro en una cancha de césped, tengo que aprender cómo moverme y jugar mejor en esta superficie«, comentó.

Cerúndolo tuvo sus chances e el segundo set y no las pudo aprovechar. Foto EFE/EPA/ANDY RAINCerúndolo tuvo sus chances e el segundo set y no las pudo aprovechar. Foto EFE/EPA/ANDY RAIN

Cerúndolo se llevó una derrota predecible, por la jerarquía y el enorme presente de su rival. Tendrá que dejar atrás muy rápido esta decepción y enfocarse en preparar su próximo torneo, Eastbourne, donde tendrá la difícil tarea de revalidar el título para no perder buena parte de su cosecha de puntos (250 de los 1.610 que acumula).

Báez, Etcheverry y Navone, también eliminados

No fue un buen martes para los argentinos en Queen’s. Sebastián Báez, Tomás Etcheverry y Mariano Navone corrieron la misma suerte que Cerúndolo y el torneo londinense se quedó muy rápido sin representantes albicelestes.

Báez, 19° del ranking, cedió por un doble 6-4 ante el estadounidense Tommy Paul, quinto favorito y un jugador mucho más adaptado a las canchas verdes.

El norteamericano colocó 25 tiros ganadores y, pese a solo convertir tres de diez puntos de quiebre que tuvo, superó al argentino, que no pudo imponer su juego y solo aprovechó una de las ocho oportunidades que se le presentaron para romper el saque de su rival.

Etcheverry, por su parte, cayó ante el británico Billy Harris, número 162 del mundo e invitado de la organización, por 6-4, 3-6 y 6-3.

El platense, 32° del ranking, dio pelea, pero cedió en su primer partido en césped de la temporada ante un Harris que venía de hacer semifinales en los Challenger de Surbiton y de Nottingham, ambos jugados en este tipo de canchas.

El último en despedirse fue Mariano Navone, que buscaba su primer triunfo en césped en un torneo ATP. Su única experiencia en el máximo nivel en esta superficie había sido en la qualy de Wimbledon del año pasado, en la que se despidió en primera ronda.

Pero a pesar de la gran temporada que está viviendo, el de 9 de Julio, 29° del mundo, no pudo hacer mucho ante un inspiradísimo Jack Draper, que llegaba al duelo con la confianza por las nubes tras conquistar el domingo en Stuttgart su primer título. El británico, 31° de la clasificación, se impuso por 6-3 y 6-2 en solo 54 minutos y se metió en segunda ronda, donde chocará con Alcaraz.

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